No hay mucho más que decir porque la fotografía le deja a cualquiera sin palabras.

Aclaremos tan solo que está tomada en la Academia de Infantería de Toledo, durante el acto en homenaje a su Patrona, la Inmaculada Concepción.

Cada lector de LA CRÓNICA puede elegir qué es lo que más le impacta de lo que ve. Con todo, parece difícil que algo pueda superar a la impresión que produce el cura hipercondecorado sobre el negro de la sotana.

Es en España, en 2019. En el siglo XXI, o así.