Sede central del SESCAM, en Toledo.
Sede central del SESCAM, en Toledo.

El sindicato UGT ha denunciado la situación en la que se encuentran actualmente algunos profesionales del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) cuyos contratos finalizan el 31 de marzo. Son los llamados profesionales de vigilancia epidemiológica: enfermeros, enfermeras, fisioterapeutas, trabajadores sociales que han estado desde 2020 realizando labores de detección y seguimiento de casos y contactos de COVID-19 y cuyo trabajo ha sido «fundamental» para el adecuado manejo de la pandemia y para evitar la transmisión del virus.

Según ha informado el sindicato en nota de prensa, a muchos de ellos ya se les ha comunicado su no continuidad en estas labores a partir del 1 de abril y tampoco se cuenta con ellos para realizar las labores propias de sus categorías profesionales como alternativa a prescindir de sus servicios un mes antes de que el conjunto de los profesionales del Sescam pidan sus vacaciones.

«Si en otros momentos se les ha felicitado por la labor realizada, hoy se prescinde de ellos mientras a la vez Castilla-La Mancha prevé un aumento de casos en Semana Santa y pide mantener la responsabilidad a la población», ha criticado UGT.

«Alguien quiere que la pandemia acabe al menos desde el punto de vista político y no quiere ver que estamos intentando manejar un virus y que la pandemia de coronavirus aún no ha finalizado. El próximo lunes sin ir más lejos los positivos leves ya no deberán realizar cuarentenas», ha subrayado el responsable de Sanidad de UGT Servicios Públicos Castilla-La Mancha, Fernando Peiró.

Desde UGT se pide que se reconsidere esta decisión y que se transformen todos estos contratos que están por encima de plantilla en más plazas estructurales para garantizar la asistencia sanitaria en los actuales centros sanitarios o en los que se abrirán próximamente, así como que todas estas decisiones se tomen única y exclusivamente atendiendo a criterios sanitarios.