García-Page, el 5 de junio de 2020 en Molina de Aragón.
García-Page, el 5 de junio de 2020 en Molina de Aragón.

“Nos hemos sometido a todas las instrucciones, como debe ser”, ha destacado este viernes en Molina de Aragón el presidente de Castilla-La Mancha. Durante una visita institucional al Señorío, García-Page, se mostraba convencido de que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, anunciaría este mismo viernes que las provincias de Cuenca y Guadalajara pasan a la fase 3 de la desescalada a partir del próximo lunes. La noticia se ha confirmado luego, minutos antes de las dos de la tarde, por parte del propio ministro en su comparecencia en Madrid.

Page ha incidido en que “cuando todo el mundo esté en una convivencia normal” desde el Ejecutivo regional van a seguir “llamando a la prudencia”, ya que el reto ahora, “sabiendo que el virus va a seguir y hasta que no haya un tratamiento definitivo”, es que “pueda ser abordado por el sistema sanitario, que ha aprendido mucho y se ha esforzado”. “El reto está en conseguir recuperar la normalidad que permita abordar los casos” de la manera más precoz posible “sin que colapse la vida normal, económica, social y cultural de España”.

Así, se ha mostrado “totalmente esperanzado y convencido” de que esta nueva situación se podrá abordar “de una manera más eficaz sin que el conjunto de la sociedad tenga que paralizarse para ello”, y atendiendo a loas recomendaciones de la autoridad sanitaria, con independencia de que “en pocas semanas” cada región tenga autonomía para decir “muchas cosas que hoy se están decidiendo con nuestra voluntad o sin ella, nuestra consulta o sin ella, desde Madrid”.

Plan de desescalada

Emiliano Gacía-Page ha avanzado que, para ese momento, Castilla-La Mancha tiene una “planificación prevista, planeada” en colaboración con la Federación de Municipios y Provincias y el conjunto de la sociedad “para ir abordando la desescalada” y “en muy pocas semanas, en dos probablemente”, la región tendrá “el margen más amplio que hoy permite la ley de normalidad”.

El presidente de Castilla-La Mancha ha confiado en que aunque “en muy poco tiempo” se dejará el estado de alarma y la ciudadanía va a coger “con ganas y prudencia” esta situación, ha pedido para ese momento prevención y la “mejor actitud”, seguro de que “la inmensa mayoría de la gente está en una clave muy responsable”.

De hecho, ha reseñado, como muestra de esa responsabilidad, que las oficinas de farmacia de la región hayan despachado ya desde el lunes, mediante la tarjeta sanitaria y en solo cinco días, hasta 1.700.000 mascarillas de las que el Gobierno de Castilla-La Mancha está distribuyendo por esa vía, que se suman a los 5 millones de ellas repartidas a través de Correos en domicilios de la Comunidad Autónoma.

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