Hasta ahora, y desde que fue inaugurada el pasado 7 de mayo, la exposición de los alumnos de la Escuela de Arte en el Palacio del Infantado ha venido pasando desapercibida para el común de los vecinos de Guadalajara. Puede que la cosa cambie a partir de ahora.
Abogados Cristianos –que ya se hicieron presentes en 2020 contra una bandera LGTBI en el Ayuntamiento– están detrás de una denuncia en la que se solicita la retirada inmediata de la exposición “Alonso Cano. Like a Virgin”, de la que ya dio cuenta en su día LA CRÓNICA y que se promueve desde la propia web de la Junta de Comunidades.
Si no se desmonta anticipadamente, podrá verse en el Infantado hasta el 21 de junio.
Por si acaso, los lectores del periódico pueden recapitular sobre el contenido de esta muestra con esta imágenes, tomadas el mismo martes, 19 de mayo de 2026 en una sala sin más visitantes que una pareja de sorprendidos turistas asiáticos:










«El mayor de los respetos»
Algo se debía maliciar preventivamente el comisario de la muestra, Jorge Jiménez, cuando como recogía la información de este diario, en el mismo acto de la inauguración enfatizaba que «siempre desde el mayor de los respetos» la exposición explora «la tensión histórica entre la sacralidad del cuerpo femenino y la mirada patriarcal que lo ha convertido en un territorio de conflicto».
La acción judicial de Abogados Cristianos va contra la Consejería de Cultura de Castilla-La Mancha, por ser el organismo público que autorizó la exposición y del que depende el Museo Provincial de Guadalajara. También contra el autor de la exposición por un presunto delito de escarnio contra los sentimientos religiosos, recogido en el Código Penal.
Consideran que la exposición incluye representaciones blasfemas de la figura de la Virgen María mediante corsés, cuero, lencería erótico-fetichista y travestismo.


