El Gobierno de Castilla-La Mancha ha iniciado este viernes, 8 de mayo de 2026, en Caspueñas, en la provincia de Guadalajara, la primera edición de las rutas senderistas para personas con discapacidad.
Se trata de un nuevo programa impulsado por la Consejería de Bienestar Social, a través de la Dirección General de Discapacidad, orientado a promover la inclusión social, el bienestar físico y emocional, la autonomía personal y la participación comunitaria.
La consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, ha participado en el arranque de esta primera ruta, denominada ‘El Valle del Río Ungría’, junto al director general de Discapacidad, Francisco José Armenta; la delegada provincial de Bienestar Social, Carmen Gil; el alcalde de Caspueñas, José Antonio Alonso; responsables de los centros participantes; profesionales de apoyo; la entidad colaboradora ‘Correr y Correr’; vecinos y vecinas de la localidad y el entorno y las personas protagonistas de la jornada.
García Torijano ha subrayado que Castilla-La Mancha pone en marcha “un programa nuevo, pionero y con vocación de continuidad”, que nace para convertir el ocio en una herramienta real de inclusión. “No hablamos solo de caminar cuatro kilómetros. Hablamos de abrir caminos de autonomía, de bienestar, de convivencia y de inclusión real”, ha afirmado.
La consejera ha señalado que esta iniciativa refleja una forma de entender las políticas públicas de discapacidad “que no se limita a atender, sino que quiere que las personas participen, disfruten, convivan y formen parte de la comunidad”.

Un programa con diez rutas y 600 participantes en toda la región
La primera edición de las rutas senderistas para personas con discapacidad contará este año con diez rutas en Castilla-La Mancha, dos por provincia, distribuidas entre los periodos de primavera y otoño, con una previsión de llegar a 600 personas participantes.
Se trata de rutas accesibles, de dificultad baja o baja-media, con recorridos de entre cuatro y cinco kilómetros, que combinan actividad física, contacto con la naturaleza, convivencia grupal, actividades lúdicas y participación social. El programa incluye transporte, comida, avituallamiento, acompañamiento profesional, apoyo logístico y recursos de seguridad.
La titular de Bienestar Social ha destacado que la actividad es gratuita para las personas participantes, porque “cuando hablamos de inclusión hablamos también de eliminar barreras: las físicas, las sociales y también las económicas”.
El programa se desarrolla en colaboración con entidades y recursos especializados del ámbito de la discapacidad, además de la entidad ‘Correr y Correr’ como colaboradora en la organización logística de las rutas.
Caspueñas y el Valle del Río Ungría, punto de partida
La primera ruta ha comenzado en Caspueñas, en el entorno del Valle del Río Ungría, un espacio de alto valor paisajístico en la Alcarria, donde el paso del río ha generado un valle estrecho de gran singularidad natural, con riqueza de flora, fauna y paisaje.
García Torijano ha destacado el valor simbólico de iniciar el programa en este enclave, porque “el medio natural no puede ser un privilegio; tiene que ser un lugar abierto, accesible, compartido y disfrutado por todas las personas, también por las personas con discapacidad”.
La ruta, de cuatro kilómetros y dificultad baja-media, ha partido desde la plaza de la Iglesia de Caspueñas y ha reunido a unas 70 personas procedentes de recursos de discapacidad de la provincia de Guadalajara, además de vecinos y vecinas de la zona.
En concreto, han participado personas del CADIG La Chopera, de Yunquera de Henares; del centro ocupacional Las Encinas, de Azuqueca de Henares, y del centro ocupacional Nuestra Señora de la Salud, de Guadalajara.
La consejera ha agradecido el trabajo de los profesionales y monitores que acompañan a los grupos, ya que “detrás de una jornada como esta hay organización, planificación, adaptación a las necesidades de cada persona y mucho compromiso”.

