Rubén Urbano, chef de El Fogaril Gastrobar, se proclamó este domingo ganador del XVII Concurso Memorial Santos García Verdes de Pinchos y Tapas Medievales de Sigüenza con “Evolución”, una compleja y cuidada propuesta gastronómica inspirada en la convivencia de culturas durante la Edad Media.
El certamen, organizado por el Ayuntamiento de Sigüenza en el marco de la Red de Ciudades y Villas Medievales, celebró su final en el Salón Doña Blanca del Parador de Turismo, en un acto conducido por Blanca Moreno, directora y copropietaria de Relais & Châteaux Molino de Alcuneza, que volvió a convertir la gastronomía medieval en una herramienta de promoción turística, cultural y patrimonial de la ciudad.
La alcaldesa de Sigüenza, María Jesús Merino, fue la encargada de abrir el acto, agradeciendo al Parador de Turismo la acogida de la gala y poniendo en valor el esfuerzo y la creatividad de todos los cocineros participantes. La regidora destacó que Sigüenza “ha conseguido convertir su patrimonio histórico también en una experiencia gastronómica”, subrayando además “la enorme calidad de la hostelería local y su capacidad para reinterpretar la tradición desde la excelencia”.
Asistieron también al acto miembros de la corporación municipal, encabezados por la alcaldesa, así como la directora general de Turismo de Castilla-La Mancha, Arantxa Pérez, y la directora del Parador de Turismo de Sigüenza, Uxía Varela.



Una tapa que une culturas, producto y territorio
La propuesta vencedora de Rubén Urbano conquistó al jurado por la coherencia entre relato, técnica y sabor. “Evolución” combinaba crema de almendras y garbanzos, berenjena especiada, reducción de granada, crema de manzana ácida, cordero caramelizado con miel de la Alcarria e higos macerados en hidromiel, construyendo una metáfora gastronómica sobre la convivencia cultural medieval.
El chef explicaba tras recoger el premio que detrás de la tapa hay “muchísimo trabajo, mucha elaboración y mucha reflexión”, detallando que el objetivo era representar “cómo las culturas medievales no se sustituyeron unas a otras, sino que evolucionaron juntas”. Rubén destacó además la apuesta por ingredientes de proximidad, utilizando productos como miel de la Alcarria, harina de espelta o cordero de la zona.
El cocinero quiso compartir el reconocimiento con todo el equipo de El Fogaril Gastrobar. “Las ideas empiezan de una manera, pero luego las tapas se terminan construyendo entre todos. Vamos probando, cambiando ingredientes, afinando matices y buscando siempre equilibrio”, explicaba.
Rubén Urbano revalida así el triunfo logrado el pasado año, consolidando la trayectoria de un establecimiento que apenas supera el año de vida y que ya se ha convertido en uno de los grandes nombres de la gastronomía seguntina. “Para nosotros este concurso significa muchísimo. Ganar aquí es demostrar que estamos haciendo bien las cosas y que merece la pena seguir apostando por esta línea de trabajo”, afirmaba.
Gracias a esta victoria, El Fogaril Gastrobar representará a Sigüenza en la final internacional del Concurso de Pinchos y Tapas Medievales de la Red de Ciudades y Villas Medievales, que este año tendrá lugar en Valencia de Alcántara, en Cáceres.
Tradición, memoria y creatividad
El segundo premio fue para “¡La madre del cordero!”, de Estefanía Verdes, del restaurante La Granja de Alcuneza, una propuesta profundamente ligada a la memoria familiar y a las recetas tradicionales de las pedanías seguntinas. La tapa combinaba pan de masa madre elaborado con harina de centeno de Palazuelos, vino tinto, almendras y dátiles, acompañado de cordero, salsa de queso con limón, miel y mermelada de vino.
Por su parte, el premio a la originalidad recayó en “¿Cuarto o mitad?”, de Ana Puerta y Sergio Bajá, del Restaurante Bajá, en Pelegrina. La propuesta reinterpretaba técnicas ancestrales de conservación mediante un pan de pita casero relleno de morcillo de ganadería local cocinado a baja temperatura y posteriormente ahumado, una elaboración que sorprendió al jurado por su personalidad y por el uso del ahumado como elemento diferenciador.
La edición de este año tuvo además un significado especial para La Granja de Alcuneza y el Parador de Turismo de Sigüenza, únicos establecimientos que han participado en las diecisiete ediciones celebradas hasta la fecha, consolidándose como auténticos referentes históricos del certamen.
Uno de los momentos más emotivos de la gala llegó precisamente tras la entrega de premios, cuando el público dedicó una larga ovación a Estefanía Verdes, que recibió un ramo de flores en memoria de su hijo, el malogrado chef seguntino Santos García Verdes, fallecido en 2013 y ganador del concurso hasta en seis ocasiones.
El portavoz del jurado, Mario de Lucas, destacó el enorme nivel gastronómico de esta edición. “Cada año resulta más complicado decidir porque el nivel sigue creciendo y las diferencias son mínimas”, señalaba.
Sobre la propuesta ganadora, De Lucas subrayó especialmente la coherencia entre concepto y ejecución. “Muchas veces el discurso gastronómico va por un lado y el plato por otro. En este caso todo encajaba perfectamente. Había técnica, relato, textura y sabor”, afirmaba.
El portavoz del jurado tuvo también palabras de reconocimiento hacia Estefanía Verdes. “Es una institución de este concurso. Escucharla hablar de cocina tradicional y de memoria gastronómica es siempre un privilegio”, destacaba.
Impulso turístico y agradecimiento a cocineros y organización
El concejal de Turismo del Ayuntamiento de Sigüenza, Alejandro Cabra, quiso agradecer expresamente la implicación de todos los establecimientos participantes, destacando el enorme trabajo creativo y gastronómico que hay detrás de cada propuesta presentada al concurso.
Cabra subrayó además la importancia que tiene esta cita para la promoción turística de la ciudad. “El Concurso de Pinchos Medievales es una manera extraordinaria de descubrir Sigüenza desde otro punto de vista, recorriendo sus calles, sus pedanías y su patrimonio a través de la gastronomía”, señalaba.
El edil animó tanto a seguntinos como a visitantes a participar en la ruta gastronómica que comienza hoy. “Invitamos a todo el mundo a degustar las tapas porque el nivel ha sido espectacular. Hay muchísimo trabajo detrás de cada elaboración y merece la pena recorrer todos los establecimientos participantes”, afirmaba.
Alejandro Cabra tuvo también palabras de reconocimiento para el trabajo desarrollado por el personal municipal y por todas las entidades implicadas en la organización del certamen. “Este concurso no sería posible sin la colaboración de muchísimas personas, desde los cocineros y patrocinadores hasta los trabajadores municipales que llevan semanas preparando todos los detalles para que Sigüenza vuelva a estar a la altura de una cita ya referente en toda Castilla-La Mancha”, concluía.
La ruta medieval, hasta el día 24
Desde este lunes y hasta el próximo 24 de mayo, vecinos y visitantes podrán degustar las tapas participantes en los seis establecimientos del certamen por un precio de 4 euros, incluyendo botellín de Águila Dorada o copa de vino Finca Río Negro 992.
Participan en esta edición Atrio, El Fogaril Gastrobar, Gustos de Antes, Parador de Turismo, Restaurante Bajá y La Granja de Alcuneza, con propuestas elaboradas exclusivamente a partir de ingredientes existentes en la Península Ibérica antes del descubrimiento de América, siguiendo la filosofía de la Red de Ciudades y Villas Medievales.
El público podrá además votar por su tapa favorita dentro del Premio Popular, participar en sorteos y premios directos y sumarse al concurso fotográfico en redes sociales etiquetando a @visitasiguenza y utilizando el hashtag #pinchomedievalsiguenza2026.
Gastronomía medieval con raíces históricas
Durante la gala, Blanca Moreno recordó cómo la cocina medieval seguntina estaba profundamente ligada al territorio, al aprovechamiento de los productos de cercanía y a la convivencia de culturas que marcó históricamente a la ciudad.
La directora y copropietaria de Molino de Alcuneza puso en valor la importancia de mantener viva esa memoria gastronómica a través de certámenes como el de Sigüenza, en los que tradición, creatividad y producto local vuelven a encontrarse año tras año.
El XVII Concurso Memorial Santos García Verdes cuenta con el patrocinio de Bodegas Finca Rio Negro y Heineken, y con la colaboración de Alcántara y García, Sierra Benino, Parador de Turismo y Molino de Alcuneza.

