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18 mayo 2026
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¿Dónde dejar el coche en Guadalajara para ir a trabajar en Madrid?

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Con el cambio planteado para la zona azul de Guadalajara, son cientos los trabajadores que están en un acuciante sinvivir, viendo la manera de dejar su vehículo cerca de la Estación de Autobuses sin que eso suponga una sangría (otra más) para el bolsillo.

Hasta ahora, la solución venía dada con el parking cercano al «Brianda» y las muchas plazas de estacionamiento gratuito que se podían encontrar en los alrededores. Ahora, la cosa va a cambiar. O ya ha cambiado, con la apertura de un carril bici recibido con hostilidad por los conductores.

Dos euros al día

Pasar de lo gratuito a lo de pago tiene un coste… y no es una fácil ironía, sino un dilema incluso para los políticos locales, que no saben cómo sorber (cobrando) y soplar (sin enemistarse con el electorado) a un mismo tiempo.

Una de las claves pasa, necesariamente, por la gestión que se haga de esa obra casi faraónica iniciada hace más de cuatro años entre el cementerio y el instituto, donde se quiso habilitar 400 plazas de aparcamiento en el mismo lugar en el que ya había 250 a plena disposición, en superficie.

El plan del Ayuntamiento y de la concesionaria de la ORA en Guadalajara para esta instalación, dada su condición de «aparcamiento disuasorio» es desde un principio cobrar de lunes a sábado a los usuarios del siguiente modo:

Horario:
Laborables de lunes a viernes de 09:00-20:00h. 
Sábados y mes de agosto de 09:00 -14:00h.

Tarifa:
Lunes a viernes: 2€
Sábados 1€

¿Caro? ¿Barato? Según se mire. Para un usuario que lo use a diario, supone una factura extra de 40/44 euros al mes para 20/22 jornadas laborales.

¿Para trabajadores o para turistas?

Lo curioso del caso es que a quien le seguirá resultando gratis es al que no lo usa porque no viene: el turista de fin de semana. Y el que venga no sabrá de su existencia, porque para usarlo se requiere conocer que existe y dónde está, cuando en realidad no hay letreros adecuados que lo indiquen.

El pasado sábado, por ejemplo, el panorama era tirando a desolador a primera hora de la mañana: ni una decena de coches aparcados en la planta de calle y otros cuatro repartidos por el sótano, con todos los espacios para recarga eléctrica (arriba y abajo) sin nadie que los usara.

Para más añadidura, el 16 de mayo la misma empresa que dicen tenía urgencia de una prórroga todavía no había cambiado los letreros y seguía anunciando que se empezaría a pagar el lunes 18… cuando en realidad no será antes de junio, como oportunamente ha avisado LA CRÓNICA a sus lectores.

A la espera de solución están también las repintadas plazas al otro lado de la calle Hermanos Fernández Galiano, próximas al parque de bomberos. Allí, lo que antes era gratis pasa a ser azul y rojo (no sólo para residentes estas últimas), con tarifas diferentes pero ambas de pago.

Casi dos años con parking

La historia de este ambicioso aparcamiento no terminó con su puesta en servicio, que ocurrió en diciembre de 2024.

Se había empezado a construir en febrero de 2023, en las últimas semanas del mandato de Alberto Rojo. Al término de las obras, los que vinieron después decidieron tenerlo gratuito hasta octubre de 2025, cuando pensaban que el polémico contrato de la ORA ya estaría renovado y en vigor. Bien se ve que las prórrogas son algo habitual en esta materia.

Como se levantó y se excavó sobre un gran aparcamiento en superficie que ya existía, la ganancia real en número de plazas fue exactamente de 158. Si se dividen entre los más de 4 millones que ha costado, el precio unitario no es precisamente asequible para la ciudad.

Plazas, vacías, en el aparcamiento disuasorio de Hermanos Fernández Galiano. (Fotos: La Crónic@)

Todo sea contra el cambio climático

Para la inauguración, la actual ministra de Educación y por entonces delegada del Gobierno en Castilla-La Mancha, que se desplazó desde Toledo para la ocasión, hizo una encendida alusión al cambio climático, al considerar que esta obra iba a contribuir a que la ciudad sea más sostenible y que su objetivo era ayudar a reducir emisiones.

«Es importante que las ciudades se acomoden al cambio climático», enfatizaba Milagros Tolón ante los periodistas, dejando claro que la ZBE que entonces se creía inminente es una directiva europea y que «los negacionistas que no creen en el cambio climático cuando forman gobierno de coalición también tienen que asumir la responsabilidad que marca la ley», en alusión directa a la postura de Vox en el Ayuntamiento de Guadalajara sobre esta materia.

Muchos incautos pensaban que con todo esto se trataba, simplemente, de aparcar.

Más de 4 millones de coste

El coste de la obra rondó los 4,3 millones de euros, cuando tendrían que haber bastado 3,5.

El 60% lo pagaba la Unión Europea y el resto, el Ayuntamiento de Guadalajara.

De hecho, como destacó la propia alcaldesa, Ana Guarinos, meses antes de la inauguración hubo que asumir un último modificado por importe de 400.000 euros, en un proyecto que nació torcido.

Además de las plazas para los coches, no excesivamente amplias, el aparcamiento cuenta con 12 cargadores para vehículos eléctricos y aseos.

Los que van con prisa, que son la mayoría, poco se fijan en el árbol ecofriendly que adorna el hueco al pie de la escalera. Están más atentos a no dejarse medio coche al salir por culpa de un angosto diseño en el camino hacia la calle.

El hueco de la escalera se adorna con un ciprés. (Foto: La Crónic@)
El hueco de la escalera se adorna con un ciprés. (Foto: La Crónic@)

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