Ana Guarinos, durante su intervención en las Cortes de Castilla-La Mancha.
Ana Guarinos, durante su intervención en las Cortes de Castilla-La Mancha.

El agua y el trasvase Tajo-Segura han vuelto a protagonizar un enfrentamiento entre el Gobierno de Castilla-La Mancha y la oposición liderada por el PP. La diputada ‘popular’, Ana Guarinos, ha calificado de «fracaso, traición, decepción y fraude» la política en materia de agua de Emiliano García-Page, que es el presidente «más trasvasista de la historia», mientras que el consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, ha asegurado que «una de las mayores traiciones que ha habido en esta tierra» en materia hídrica «la cometió María Dolores de Cospedal».

Este nuevo rifirrafe se ha producido en el pleno de las Cortes de Castilla-La Mancha que debate sobre la situación del río Tajo a petición del PSOE. Guarinos ha criticado que García-Page, cada vez que tiene un problema político, utiliza el agua como «arma arrojadiza para intentar desviar la atención», ya que «vive más cómodo en la confrontación entre personas y territorios que en la solución de los problemas que los castellanomanchegos tienen en materia de agua».

Para la parlamentaria ‘popular’, la aportación de los socialistas a la defensa del río Tajo se resume en 0 hectómetros cúbicos de reserva estratégica en cabecera en los embalses de Entrepeñas y Buendía; 0 m3/segundo de caudal mínimo circulante por Toledo; y 0 m3/segundo de caudal mínimo circulante por Talavera de la Reina.

Además, con el nuevo borrador de Plan Hidrológico de la Cuenca del Tajo «seguimos igual», ha sentenciado. Así, Guarinos ha señalado que «decepción, frustración o fraude» fueron las palabras que más se usaron en la última reunión de la Mesa Regional del Agua y son las que «mejor resumen la sensación que hay en Castilla-La Mancha entre los interesados y las que mejor definen el trabajo mal hecho desde el Gobierno de Page en materia de agua».

Mientras tanto el consejero de Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, ha señalado que el Gobierno de Castilla-La Mancha no utiliza el agua «como arma arrojadiza», no está más cómodo en la confrontación y no ha traicionado a nadie, tal y como dice el PP. «Hemos sido absolutamente coherentes desde el año 2015. No nos hemos opuesto a los trasvases para consumo humano en el Levante. Hemos mantenido la coherencia más absoluta, la que ustedes no han tenido».

Así, ha señalado que «una de las mayores traiciones que ha habido en esta tierra la cometió Cospedal». «Los 400 hectómetros cúbicos son una de las mayores indecencias que se han cometido en la política en Castilla-La Mancha», ha defendido el titular de Agua de la región.

A diferencia de la oposición, el consejero ha afirmado que él sí que está satisfecho de los avances alcanzados en materia de agua, aunque ha reconocido que son «insuficientes» y que hay tiempo para mejorar. Además, ha apuntado que los trasvases, «por mucho que el PP insista», no han sido mayores con el PSOE gobernando.

ALEGRARSE POR LO CONSEGUIDO

Dicho esto, ha pedido a PP y Ciudadanos que se alegren por lo conseguido. «La gente está esperando que ustedes se alegren porque queremos alegrarnos todos juntos de algo que hacemos todos juntos por todos nosotros. Parece que lo único que les importa es llevar la contraria», ha sostenido Francisco Martínez Arroyo.

A Ciudadanos, que previamente se había quejado de que en la última reunión de la mesa del agua el consejero «no salió bien parado», Martínez Arroyo le ha dicho que «cuando uno arriesga e incluye a todos en el foro, les da la palabra, no corta a nadie, y pretende llegar a un acuerdo, creo que merece, al menos, ese reconocimiento».

Según ha defendido, «no hay una región en España que haya puesto en marcha una mesa del agua democrática, transparente y participativa, en la que cada uno expresa sus opiniones».

Por parte de Ciudadanos ha tomado la palabra Elena Jaime, quien ha pedido impulsar un nuevo Plan Hidrológico Nacional, previo diálogo con las comunidades autónomas y con los diferentes agentes económicos y sociales, que garantice los principios de unidad de gestión y unidad de cuenca en el marco de una planificación nacional.

También ha solicitado que se vuelva a convocar una mesa del agua para que todos los agentes implicados hagan las alegaciones que vean convenientes al plan hidrológico. Asimismo, ha exigido que no se politice la mesa del agua, una herramienta que, a su juicio, debe servir para trabajar. «Dejen de utilizar el Tajo tanto los unos como los otros, necesitamos el agua para regar y para que nuestros ecosistemas perduren y necesitamos el agua para vivir».

«No podemos tener una visión cortoplacista y electoralista de este tema. Tengamos altura de miras, miremos al futuro de nuestros ríos, de nuestros hijos y miremos al futuro de Castilla-La Mancha», ha recalcado la diputada de la formación naranja.

AZNAR Y RAJOY, LOS MÁS TRASVASISTAS

Por parte del PSOE, el diputado Francisco Pérez Torrecilla ha indicado que el gobierno más trasvasista no es el gobierno del PSOE. «De ninguna de las maneras», ha sentenciado. Los datos «reales» –ha aseverado– dicen que «el presidente más trasvasista es Aznar, con 589 hectómetros cúbicos trasvasados en el año 2000, y el siguiente más trasvasista es Rajoy, con un segundo récord de 487 hm3 trasvasados en el año 2014».

También ha tomado la palabra el presidente del Grupo Parlamentario Socialista, Fernando Mora, quien ha lamentado que ni Guarinos ni Jaime hayan dicho cuál es su posición frente al trasvase y, sin embargo, el PSOE «siempre ha manifestado su deseo de que ese trasvase llegue un día a su fin». «Lo que no nos valen son engaños ni memorándum, que lo que hacía es retener agua en cabecera para trasvasar más», ha denunciado el dirigente socialista.