El presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido, ha manifestado este lunes que se niega a que el Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha sea como el Estatuto de Bayona, «un estatuto impuesto, cercenado por las Cortes Generales y manipulado».
¿A qué se refiere el político azudense con esa cita?
El Estatuto de Bayona de 1808 fue la primera carta otorgada española, promulgada el 6 de julio de 1808 por José Bonaparte para establecer un régimen autoritario moderado bajo dominio francés durante la Guerra de Independencia. Las intenciones no eran todas absolutamente malas si se miraban con ojos liberales, pues buscaba eliminar vestigios del Antiguo Régimen, garantizando libertades básicas como la de imprenta, igualdad y abolición del tormento. Pero lo dictaba el invasor.
«Lo que no se permitiría para Cataluña, para Andalucía, para el País Vasco o para cualquier comunidad autónoma, no se debe permitir para Castilla-La Mancha», ha apostillado Bellido en Toledo durante la inauguración de las XVII Jornadas de Derecho Parlamentario celebradas en las Cortes de Castilla-La Mancha.
Su posición «personal», según ha remarcado, es que el Estatuto de Castilla-La Mancha debe ser aprobado con las correcciones que los constitucionalistas establezcan para ajustar las cuestiones competenciales oportunas y para respetar evidentemente el marco estatal en su totalidad.
«Nosotros no hemos querido provocar en ningún caso» y «nadie espera en la Comisión Constitucional ni en el Congreso de los Diputados que el Estatuto de Castilla-La Mancha suponga cercenar las competencias del Estado como sí ha ocurrido en otros estatutos».
Dicho esto, y «salvando estas cuestiones que evidentemente son técnicas y que deben ser muy pulcras», ha apuntado que «ha de respetarse lo que se aprobó en el Parlamento Autonómico de Castilla-La Mancha y sobre todo lo que fue confeccionado con la participación de los principales poderes sociales y representativos de Castilla-La Mancha, además de los partidos políticos».
Por eso, ha confiado en que «en algún momento podamos tener un magnífico Estatuto de Autonomía a la altura del resto de comunidades autónomas y aprobado por amplísimo consenso». «Si hemos sido capaces de darle trámite y de iniciar el debate, debemos ser capaces de concluirlo satisfactoriamente y sin traicionar lo que en Castilla-La Mancha es un deseo y es la voluntad mayoritaria del pueblo de esta tierra», ha apuntado el presidente de las Cortes regionales.
Durante su intervención, Bellido ha recordado que es la quinta, pero «más sustancial» reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha y cuenta de origen con el 90% de consenso entre los representantes de la sociedad de Castilla-La Mancha. «No solamente es que haya un gran consenso político, sino también un enorme consenso social».
«EL ESTATUTO DE LA SOCIEDAD»
«Se puede decir sin exagerar que es el Estatuto de Castilla-La Mancha de la sociedad de Castilla-La Mancha, el que desea la sociedad de Castilla-La Mancha», ha subrayado.
Entre sus principales novedades, ha citado, aparece un blindaje de servicios públicos muy ligados a los servicios esenciales y al mundo rural, «una defensa de nuestros recursos hídricos», y también por medidas ligadas a la accesibilidad y a la extensión de nuevos derechos, como la protección de las víctimas de violencia machista o aportaciones muy novedosas en el marco constitucional, como la primera referencia a la inteligencia artificial.
Ha rememorado que el asunto que ahora mismo impide que este Estatuto de Autonomía haya sido aprobado y que permanezca en este preciso instante congelado en la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados es el número de diputados para 2031. En el mismo se aumenta el número de diputados para situarlo en torno «a 50 y tantos», muchos menos que por ejemplo en Castilla y León, en Aragón o en Extremadura.
«Todos los partidos políticos han asumido que en Extremadura, por ejemplo, se hayan elegido 66 diputados», que es el doble de los actuales de Castilla-La Mancha. «Esto mismo ocurre con Aragón, que también ha elegido 67 diputados, con 1.400.000 habitantes», mientras en Castilla-La Mancha, con 2.100.000, «tenemos 33», ha dicho.
Dicho todo esto, ha querido hacer hincapié en que el Parlamento de Castilla-La Mancha es «con mucha diferencia» el Parlamento «más infrarrepresentado de todo el país» y además «se hizo por una decisión unilateral», ha criticado.
«Era razonable que una decisión unilateral haya sido revertida por una decisión colegiada, compartida, pero bueno, parece que lamentablemente esto no va a ocurrir, salvo que al final del ciclo electoral de 2026 haya una rectificación por parte de quien aquí votó una cosa, aquí aportó una cosa y ahora en Madrid dice la contraria», en referencia al Partido Popular de la región.

