Los campos de Atienza y su impresionante fortaleza son los protagonistas de un nuevo vídeo documental del canal de Youtube “La Historia en Bicicleta” titulado “El castillo que asustó al Cid”. Sus autores, Carolina Muñoz y Carlos Rubio, además de contarnos cómo el castillo de Atienza espantó al mismísimo Cid Campeador, nos muestran sorprendentes curiosidades como una clase de geranio única en el mundo, una singular exposición de objetos de la antigua vida de los pastores, además de uno de los pocos edificios de arte gótico inglés que hay en España y una arquivolta única dentro del arte románico español que está plagada de saltimbanquis.
La ruta por la provincia de Guadalajara comienza cerca de la localidad de Cañamares, donde Carolina Muñoz y Carlos Rubio se paran para enseñarnos el “Geranio del Paular”, una pequeña planta, única en el mundo, que encontramos en la microrreserva de los cerros volcánicos de La Miñosa donde se halla el 80% de la población mundial de esta especie.
La siguiente parada es en las afueras de Miedes de Atienza junto a la carretera CM1005, uno de los lugares más transitados de Castilla en la Edad Media ya que conectaba los valles del Duero y el Tajo. Y por aquí también pasó el Cid Campeador junto a sus trescientos caballeros camino del destierro, como nos dice el autor del Cantar del Cid y nos lo recrean Carolina y Carlos.
Ya dentro de Miedes nos cuentan la historia de la familia Beladiez-Trujillo, a la que se debe los edificios más notables de esta localidad, y la trayectoria de uno de sus miembros más destacado, Don Francisco Trujillo, que llegó a ser Obispo de León.
Más tarde en su plaza nos aguarda una grata sorpresa. Un pastor muestra numerosos objetos que han sido utilizados por los pastores a lo largo de los años, unos conocidos y otros menos comunes, y los acompaña de una magistral clase con todo lujo de explicaciones de lo que eran y para qué se utilizaban.
Tras asistir a esta instructiva lección de la vida pastoril visitan Romanillos de Atienza donde se detienen en su iglesia de San Andrés. Y así, pedaleo tras pedaleo, alcanzan Atienza, uno de los pocos lugares de Castilla con una historia tan dilatada. De origen celtíbero su esplendor llegaría en la Edad Media cuando fue una plaza fuerte islámica frente a los reinos cristianos. El rey de León, Alfonso VI, la conquistó de forma definitiva y fue fuertemente amurallada.
Carolina y Carlos nos cuentan que la imponente e intimidante imagen de la fortaleza de Atienza fue lo que hizo al autor del Cantar del Cid narrarnos que cuando el Cid iba camino del destierro a la altura de Atienza “lo hizo por la noche y en silencio” haciendo hincapié que en que “pasó cerca de Atienza con el mayor sigilo posible”. De este modo se llega a la conclusión de que “es evidente que el autor entiende que el castillo de Atienza para la tropa del Cid era absolutamente inexpugnable” según nos explican deteniéndose en algunos de sus versos.
En esta localidad hacen un recorrido para mostrarnos y contarnos historias de algunas de sus calles, edificios e iglesias más emblemáticas, como es la iglesia de la Santísima Trinidad, donde nos detallan el origen de la famosa fiesta “La Caballada de Atienza” que se celebra todos los domingos de Pentecostés y que, precisamente, ha tenido lugar recientemente. En esta visita destacan también las ruinas del convento de San Francisco por ser uno de los pocos edificios de arte gótico inglés que hay en España y del que, lamentablemente, tan soló se conserva el ábside.
La otra parada obligatoria es la ermita de Nuestra Señora del Val con su puerta de acceso compuesta por tres arquivoltas. En la central hay talladas 10 sorprendentes figuras, son saltimbanquis que según escritos antiguos, son incitadores del pecado. Carolina y Carlos nos dicen que se trata, sin duda, de una arquivolta única dentro del románico español.
Y así, a la caída de la tarde contemplando la silueta de Atienza desde el jardín de la ermita, se despide “La Historia en Bicicleta” dejándonos pequeños relatos y mostrándonos paisajes y lugares realmente sorprendentes.

