García-Page y su vicepresidente de Podemos, en los tiempos de de forzosa convivencia.
García-Page y su vicepresidente de Podemos, en los tiempos de forzosa convivencia.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, no olvida lo que ocurrió cuando optó por tener a Podemos en el Gobierno regional. Tiene tan fresco todo lo ocurrido en esos meses que ha deseado este lunes al Gobierno de Pedro Sánchez que “acabe con Podemos fuera” y “evaporado” del Parlamento, como finalmente ocurrió en Castilla-La Mancha, donde el PSOE consiguió mayoría absoluta en las últimas elecciones autonómicas y la formación morada quedó fuera de las Cortes castellano-manchegas.

Ha tenido que ser en una entrevista en Trece, televisión que se caracteriza por sus postulados afines a la derecha sociológica y por su dependencia de la Iglesia católica, donde García-Page haya recordado este lunes recordado su anterior legislatura, que contó con la presencia de dirigentes de Podemos en el Gobierno regional. “Intentamos convivir lo mejor posible y personalmente me sentí agredido. Nos obligaron a incorporarlos al gobierno”, ha explicado.

Así, ha asegurado que habrá que “esperar unos meses para ver si hay voluntad” en el Gobierno de coalición de “convivir”, en referencia a la presencia de ministros de Unidas Podemos con los del PSOE.

García-Page ha señalado que “la coordinación es un problema de todos los gobiernos”, porque “siempre hay contradicción de intereses entre Ministerios”. “Los conflictos se materializan, no es descoordinación”, ha subrayado respecto a las discrepancias entre PSOE y Unidas Podemos acerca del anteproyecto de la Ley de libertad sexual impulsada por la ministra de Igualdad, Irene Montero.

“En el Gobierno no hay discusión en que el presidente es Pedro Sánchez”, ha avisado, para después incidir en que “tampoco hay discusión” cuando el jefe del Ejecutivo afirmaba en campaña que no podría dormir con miembros de Podemos en determinados ministerios. “El problema no es que duerma más, es que la gente duerma bien”, ha puntualizado.

Preguntado por una reforma del Código Penal para rebajar las penas en los delitos de sedición y rebelión, el dirigente socialista ha explicado que es “inevitable” que se adapten ambos conceptos a “la realidad”, aunque ha matizado que no se deben bajar las condenas y tener en cuenta lo que ha ocurrido en los últimos años para actualizar el Código Penal.

En ese sentido, García-Page ha subrayado que “ERC no puede ser juez y parte”. “No puede ser decisiva en la votación de (reforma) del Código Penal que le es de aplicación propia”, ha insistido, para después pedir que se debe “actualizar desde el sentido común” porque “tiene que valer para muchas generaciones”.