Plantas de marihuana, en una imagen de archivo.
Plantas de marihuana, en una imagen de archivo.

La marihuana está teniendo más éxito en la provincia de Guadalajara que otros cultivos, más legales pero menos rentables. Con un aprovechamiento adecuado de la superficie interior de un chalet y contando con el poco olfato o la indiferencia de los vecinos, el negocio está asegurado… al menos, hasta que llega la Guardia Civil. En estos días se ha desmantelado la, por ahora, última plantación «indoor» descubierta en la provincia: estaba en Valdeaveruelo.

La Guardia Civil de la Comandancia de Guadalajara ha detenido a una persona en el propio inmueble, un hombre de 37 años y con residencia habitual en Torrejón del Rey. Se le considera presunto autor de un delito contra la salud pública por cultivo de marihuana. Se han incautado 710 plantas en avanzado estado de crecimiento así como 1.701 gramos de marihuana picada y seca, lista para su distribución.

 

La detención de esta persona fue llevada a cabo el pasado miércoles, 2 de diciembre de 2020, por agentes del cuartel de Azuqueca de Henares. El sujeto en cuestión cuidaba de esta plantación en una vivienda unifamiliar de la urbanización “Sotolargo”.

Una ruina de chalet… con ruido permanente

Lo curioso de este caso concreto es que el chalet presentaba un aparente estado de abandono. Sin embargo, de su interior procedía un ruido constante de extractores de aire de día y de noche. Además,  en las inmediaciones se detectaba en algunas ocasiones olor a marihuana.

En la finca aparentemente no residía nadie de manera continua pero se constató que un individuo la frecuentaba a diario, permaneciendo unas horas allí para luego irse, sin quedarse nunca para dormir. Las ventanas de la planta baja se encontraban tapadas con un material opaco, para que no se pudiera fisgonear la actividad que se desarrollaba en su interior.

Ante estos indicios, desde la Guardia Civil se solicitó del Juzgado de Instrucción número 1 de Guadalajara la entrada y registro en la vivienda. Una vez dentro, los agentes pudieron  comprobar la existencia en el garaje y en la planta baja de la vivienda de una plantación de marihuana “indoor”, como se aprecia en el vídeo que acompaña a esta información.

En el chalet se estaban cultivando en estos momentos 710 plantas de cannabis sativa con inflorescencias (cogollos), dando un peso en la báscula de más de 121 kilogramos. También había 3 bolsas que contenían marihuana picada y seca, lista para su distribución, con un peso de 1.701 gramos.

El sistema de cultivo habitual

Se incautaron también 7 extractores de aire, 60 paneles de luz con sus respectivas lámparas de elevado voltaje, 60 transformadores, 7 split de aire acondicionado, 3 tanques de agua, 4 filtros de carbono, 17 ventiladores, 1 bomba de agua, 3 medidores de temperatura y humedad, 3 medidores de ph, 1 electro-bomba monofásica y 1 cuadro eléctrico.

Como es costumbre, no faltaba el enganche ilegal al suministro eléctrico, para lo cual habían realizado una sotisficada instalación. Gracias a las mediciones del consumo de electricidad llevadas a cabo por operarios de la empresa encargada de suministro en la zona se pudo detectar un enganche directo a la red eléctrica, antes del contador de la vivienda.

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