Vacunación contra la lengua azul en una provincia española.
Vacunación contra la lengua azul en una provincia española.

Castilla-La Mancha no cuenta con virus de la lengua azul en su ganadería ovina, caprina y bovina, tal y como se desprende de una respuesta parlamentaria emitida por las Cortes regionales a una pregunta expresa de la diputada del PP Lola Merino. La situación era la contraria en 2007, cuando LA CRÓNICA recogía la preocupación de las autoridades por la inminente llegada de la enfermedad a la cabaña de Guadalajara.

Según precisa la Cámara castellanomanchega en su contestación, publicada en el Boletín Oficial de las Cortes, en los últimos años se han detectado los serotipos 1, 4 y 8 del virus de la lengua azul en la España peninsular y se han ido implementando las medidas de control pertinentes.

Esas medidas de control conllevaron largos periodos de “silencio epidemiológico” y una reducción muy importante en el número de focos desde la temporada 2015/2016 respecto al año anterior. A principios de diciembre de 2020, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación envió un informe a la Comisión para liberar algunas zonas de restricción, entre ellas la S1 que incluía a Castilla-La Mancha.

Libre de lengua azul

Una vez comprobado el cumplimiento del requisito de ausencia de circulación del serotipo 1 del virus de la fiebre catarral ovina durante un período mínimo de dos años, con dos estaciones de actividad del vector, tal y como está reglamentado, en febrero de 2021 se publicó resolución de esta Dirección General en la que se detallaba expresamente que Castilla-La Mancha se declara libre de lengua azul.

En cualquier caso, precisa la respuesta, desde la Consejería de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural se está aplicando el programa nacional de vigilancia, control y erradicación de la lengua azul, que consta de vigilancia activa basada en muestreos serológicos y virológicos de la población susceptible, tanto doméstica como silvestre; vigilancia pasiva clínica basada en la notificación de sospechas por parte de ganaderos y veterinarios; vigilancia y monitorización entomológica; programa de vacunación voluntario frente a serotipos 4 y 1 detallado por comarcas; y control de movimientos de animales sensibles.

“Todas estas medidas se llevan a cabo con la intención de evitar la entrada de la enfermedad y poder seguir manteniendo el estatus de región libre de lengua azul, situación que aparte de las consideraciones en sanidad animal inherentes, es de especial importancia para los movimientos comerciales y evita restricciones a nivel nacional en el periodo de actividad del vector transmisor de la enfermedad”, remata la respuesta.

Más información: