Una fuga de combustible marcó la jornada del viernes en una gasolinera de Molina de Aragón. El fallo en uno de los surtidores porvocó un gran charco de gasoil y, sobre todo, más de un sobresalto.

Desplazados allí los bomberos, se controló la fuga con absorbente y se precintaron los surtidores.

La avería dejo otras "huellas", ya que no era permanente. Al producirse de forma intermitente, llegó a sorprender a uno de los clientes, dejándole empapado de gasóil.