La dirección de Saint-Gobain Isover ha asegurado que mantiene su «voluntad de acuerdo» en la negociación del convenio con los sindicatos de la planta de Azuqueca de Henares (Guadalajara), aunque considera que no puede aceptar el actual planteamiento de la parte social y defiende que cualquier mejora debe «preservar el equilibrio entre competitividad, empleo, sostenibilidad de la planta y reconocimiento al esfuerzo de los trabajadores».
Según han señalado a Europa Press para LA CRÓNICA fuentes de la dirección, la compañía ha planteado distintas fórmulas para tratar de alcanzar un acuerdo y mantiene «la mano tendida» en el marco de la negociación.
La empresa sostiene que su propuesta contempla una reducción adicional de cuatro días de jornada, además de garantizar el IPC y aplicar incrementos salariales por encima de la inflación durante cada uno de los años de vigencia del convenio.
En este sentido, Isover señala que la jornada actual de la planta es de 1.696 horas anuales, frente a las 1.744 horas establecidas en el convenio sectorial, lo que supone actualmente, según la compañía, seis días de trabajo menos al año.
La dirección añade que, si se cerrase el acuerdo en los términos planteados por la empresa, la plantilla trabajaría diez días menos al año que la referencia sectorial.
Asimismo, defiende que la reducción de cuatro días propuesta está «muy por encima de las reducciones que se están firmando en los convenios en España».
La compañía también apunta que la comparación de jornadas no debe hacerse únicamente sobre las horas anuales teóricas, ya que el convenio de Isover reconoce como tiempo de trabajo determinadas pausas y tiempos de descanso que, según explica, no tienen la misma consideración en otros convenios.
Respecto a las condiciones salariales, la empresa precisa que actualmente se sitúan por encima de las del convenio sectorial y cifra esta diferencia en más de un 80%, al señalar que «superan actualmente el 180% de las del sector».
Desde la dirección de Isover también sostienen que la compañía ha reducido la jornada de forma continuada en los últimos convenios y recuerda que la planta cuenta ya con una jornada inferior a la establecida en el convenio sectorial.
Por otro lado, la dirección señala que ha comprometido más de 40 millones de euros de inversión en la planta de Isover, una cantidad que, según sus datos, supera los beneficios obtenidos por la compañía en los últimos años.
La empresa considera que no es correcto afirmar que no haya modificado su posición durante la negociación y señala que, además de la reducción de jornada, ha planteado mejoras salariales vinculadas a los resultados finales o a la evolución del IPC más un porcentaje.
La dirección de Saint-Gobain Isover concluye que mantiene su voluntad de alcanzar «un buen convenio», aunque considera que actualmente no es posible atender algunos de los planteamientos de la parte social en sus términos actuales, puntualiza.
Paros anunciados
La reacción de los dueños de la fábrica llega tras los anunciados paros por parte de los sindicatos.
Los sindicatos CCOO, UGT y USO comunicaron días pasados la ampliación de los paros convocados para reclamar reducciones de jornada en Saint-Gobain Isover se ampliarán a tres horas por turno en el mes de octubre, tras 22 días de paros de 2 horas por turno.
Según los sindicatos, la dirección ha rechazado las demandas de la plantilla sin «una argumentación convicente», frente a su posición que los considera «imprescindibles», según han trasladado en un comunicado conjunto.
Las organizaciones sindicales apuntan, además, a los buenos resultados económicos de la empresa, que han calificado como «excepcionales».
«La plantilla está cansada de venir a trabajar para retirar atascos, estar parados o tirando material. Reduciendo las ineficiencias un 50% daría para reducir jornada, subir salarios y mejorar aún más el resultado empresarial», han afirmado desde los sindicatos.
CCOO, UGT y USO han reivindicado la legitimidad de su posición y han advertido que los paros se intensificarán a 4 horas por turno en el mes de noviembre.
«Con la intensificación de los paros se espera que empiece a verse afectado significativamente el servicio al cliente y la dirección se tenga que ver abocada a negociar. Es lamentable tener que llegar a estas situaciones, pero no nos dejan opción», han señalado desde los sindicatos.

