Las torres de refrigeración de la central nuclear de Trillo vuelven a dejar ver sus penachos de vapor de agua.
Las torres de refrigeración de la central nuclear de Trillo con sus penachos de vapor de agua.

La central nuclear de Trillo ha iniciado su trigésimo cuarto ciclo de operaciones para los próximos doce meses. La central ha sido conectada a la red eléctrica una vez finalizado el programa de actividades correspondientes a su trigésimo tercera recarga de combustible. Esta parada para recarga ha tenido una duración de 37 días y a ella se han incorporado más de 1.000 trabajadores de empresas colaboradoras adicionales a la plantilla habitual.

Se han ejecutado más de 4.000 actividades diferentes entre las que, además de la renovación del combustible, destacan la prueba de presión del recinto de contención, la inspección de las penetraciones de la tapa de la vasija del reactor, la inspección de sellos en una bomba principal y la sustitución del motor en otra de las bombas, así como otras actividades de mantenimiento en diferentes sistemas y equipos de la central, según ha informado la central en nota de prensa.

Seguridad extra por la pandemia

Durante la ejecución de las actividades programadas en la central, se han seguido reforzando todas las medidas de seguridad y prevención para proteger a los trabajadores frente al riesgo de contagio por la pandemia. También se han mantenido los máximos niveles de protección establecidos para la seguridad nuclear y protección radiológica, poniendo a disposición de los trabajadores los equipos y medidas de protección necesarios para la realización de sus tareas de forma óptima y segura, según han destacado los responsables.

La central nuclear de Trillo ha aportado cerca del cuatro por ciento de toda la electricidad consumida en España durante el reciente estado de alarma.

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