Actualmente, las familias que tienen deudas generadas por el impago de impuestos municipales en Guadalajara capital no pueden acceder a las línea de subvenciones y bonificaciones planteadas por el Ayuntamiento y por otras administraciones.

Con la intención "de que las familias que peor lo están pasando sí puedan hacer frente al pago de sus deudas y no tengan vetado el acceso a ayudas", la modificación planteada por el actual equipo de Gobierno es elevar en hasta 24 meses el plazo para hacer frente de forma fraccionada a los impagos, suprimiendo el mínimo de 30 euros en las fracciones resultantes, previo informe de los servicios sociales.