Con apenas tres líneas publicadas este jueves en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, el futuro político de Francisco Javier de Irízar Ortega se extiende por cinco años más, hasta que cumpla los 82.
Con el acuerdo general y la firma del presidente regional, el abogado alcarreño está viendo renovado en estos días, en las postrimerías de la actual legislatura, su cargo como presidente del Consejo Consultivo de Castilla-La Mancha hasta 2031. El que ahora comienza es su segundo mandato, dado que este puesto lo ocupa desde el 13 de septiembre de 2021.
Irízar es un alcarreño de Guadalajara, ciudad en la que nació el 13 de marzo de 1949. Afiliado al PSOE desde 1977, en las elecciones de abril de 1979 pasó a convertirse en el primer alcalde democrático de la capital alcarreña desde la II República. Para que eso ocurriera se tuvo que producir el inesperado error de UCD, que presentó tres minutos tarde la candidatura y quedó excluida de unos comicios en los que era la gran favorita. Tras el recuento de los votos, los cuatro concejales del Partido Comunista de España (con el añorado Juan Ignacio Begoña al frente de ellos) facilitaron con su apoyo al candidato socialista el comienzo de esa nueva etapa.
Alcalde-presidente por accidente, en los términos antes descritos, el caso es que Irízar se mantuvo en la Alcaldía hasta el 15 de junio de 1991, cuando en un rocambolesco giro de guion hizo efímera alcaldesa a Blanca Calvo como inesperada salida a una de las etapas más convulsas de la política local, con estrambote final.
Entre medias, Irízar compatibilizó ser alcalde con oficiar de senador en Madrid hasta 1982. Se estaba creando por entonces la Autonomía de Castilla-La Mancha y el 31 de mayo de 1983 resultó elegido primer presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, cargo que ostenta desde hace casi 8 años Pablo Bellido. Un retrato al óleo recuerda desde hace tiempo en el claustro del antiguo convento de los Gilitos, sede del parlamento regional, aquella primera presidencia parlamentaria.
Esa acumulación de cargos no entorpeció su labor en Guadalajara, ciudad que vivió por entonces una de sus más pujantes décadas, también en lo social. Tanto fue así que en 1983 (con mayoría absoluta) y en 1987 (con apoyo del CDS) sería reelegido alcalde.
Tras esa larga etapa llegaría una no menos prolongada, en la que a lo largo de tres lustros se dedicaría a la actividad profesional y empresarial, con notable éxito. Fue socio de Guadahermosa, que desarrolló una intensa actividad en el sector inmobiliario.
Entre 2008 y 2011 volvió a ser senador por Guadalajara. Su trayectoria política se reactivaría posteriormente al frente del Consejo Consultivo.
¿Qué es el Consejo Consultivo?
Como reza en su propia página web, «el Consejo Consultivo es el superior órgano consultivo de la Junta de Comunidades y de las Corporaciones Locales de la Comunidad Autónoma, conforme dispone el artículo 13.4 del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha».
Fue creado en 1995 como un órgano fundamentalmente técnico-jurídico, integrado por juristas, en cuya elección participan las Cortes y el Consejo de Gobierno y al que se puede incorporar los ex Presidentes de la Junta de Comunidades, de las Cortes y del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha.

