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La cabina roja cumple 100 años

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La cabina telefónica roja, esa en la que seguro que te has hecho una foto de recuerdo en tu primer viaje al Reino Unido, cumple un siglo.

Fue en 1926 cuando se instaló en Londres la primera cabina K2, diseñada por el arquitecto Sir Giles Gilbert Scott.

Fabricada en hierro fundido y pintada en un intenso color rojo, pronto se convirtió en una de las imágenes más representativas del Reino Unido.

Nueve años después llegaría la versión K6, creada para conmemorar el Jubileo de Plata del rey Jorge V, que acabaría extendiéndose por todo el país, desde las grandes ciudades hasta los pueblos más pequeños.

En la década de los noventa del pasado siglo llegaron a existir más de 100.000 cabinas telefónicas repartidas por todo el Reino Unido.

La llegada de los teléfonos móviles hizo que muchas dejaran de utilizarse. Comenzaron una segunda vida gracias a la iniciativa Adopt a Kiosk, mediante la cual ayuntamientos y comunidades locales pueden hacerse cargo de ellas para darles nuevos usos.

Hoy es habitual encontrar antiguas cabinas convertidas en pequeñas bibliotecas de intercambio de libros, como ocurre en Westbury-sub-Mendip (Somerset) o en Bampton (Devon), mientras que en distintas localidades de Norfolk sirven como puntos de información turística junto a la costa.

En otras zonas rurales, especialmente en Cornualles o el Distrito de los Lagos, estas pequeñas estructuras se han transformado en estaciones con desfibriladores, cafeterías para llevar, puntos de conexión Wi-Fi o centros de información para senderistas.

Las cabinas más fotogénicas de Inglaterra

Westminster, la imagen más icónica de Londres

Probablemente la fotografía más famosa del país sea la que combina una cabina roja con el Big Ben y el Palacio de Westminster al fondo. Las cabinas situadas junto a Parliament Square continúan siendo uno de los lugares más fotografiados de la capital.

• Covent Garden, el lado más elegante de Londres

Lejos del bullicio de Westminster, las calles adoquinadas de Covent Garden ofrecen algunas de las estampas más elegantes de estas cabinas, rodeadas de teatros históricos, cafés y edificios victorianos.

• Yorkshire, donde el paisaje rural se convierte en protagonista

En los pueblos de Yorkshire las cabinas adquieren un carácter casi nostálgico. Aparecen junto a iglesias medievales, carreteras rurales y tradicionales pubs ingleses, integrándose en un paisaje que apenas parece haber cambiado con el paso del tiempo.

Para completar la experiencia gastronómica, el restaurante The Star Inn at Harome, distinguido con una estrella Michelin, ofrece una cocina profundamente ligada al territorio, mientras que Grantley Hall constituye una de las grandes referencias del lujo rural inglés.

• Cornualles y Devon, entre acantilados y pueblos marineros

En el suroeste de Inglaterra, las cabinas rojas aparecen en algunos de los escenarios más espectaculares del país: acantilados azotados por el viento, pequeños puertos pesqueros y playas salvajes.

Aquí muchas de ellas han sido transformadas en bibliotecas, pequeños comercios o puntos de emergencia, convirtiéndose en un ejemplo perfecto de cómo patrimonio y vida cotidiana conviven de forma natural.

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