Más de 2.000 personas abarrotaron la noche del sábado la Plaza de Toros portátil de Cabanillas del Campo para el tercer festejo taurino de sus fiestas de verano, una suelta nocturna de vaquillas. Se soltaron al ruedo cuatro vacas y un utrero.
 
El festejo arrancó a las 12 de la medianoche y se prolongó por espacio de dos horas exactas. A medio festejo la organización tuvo que cerrar las puertas de acceso a la plaza, dado que se completó el aforo de las gradas.

El evento discurrió sin percances ni cogidas que lamentar.