Manojos de espárragos, a pie de surco.
Manojos de espárragos, a pie de surco.

Productores del espárrago verde de Guadalajara han comenzado a hacer un llamamiento “urgente” a los parados autóctonos de España que quieran trabajar en la próxima recogida. Este producto peligra y puede que no llegue a los mercados. ¿La razón? La ausencia de hasta un 70 por ciento de la mano de obra extranjera con la que han venido contando cada año, casi toda de origen búlgaro, para la recolección. El cierre de las fronteras puede arruinar la campaña.

Ante esta situación, el presidente de la Asociación de Productores del Espárrago Verde en Guadalajara, Jaime Urbina, ha hecho un llamamiento a los trabajadores desempleados que quieran emplearse en el campo. Sin embargo, también están encontrando problemas para esta alternativa. La pandemia del Covid-19 ha restringido la movilidad en España y seguirá haciéndolo durante tiempo y “muchos de ellos no tienen vehículo propio cuando, además, ahora solo pueden ir dos por cada coche”.

La recogida ya ha comenzado “a pequeña escala” y se presentaba “buena, normalizada, como otros años”. Los precios son más bajos y solo cuentan por ahora con el 30 por ciento de las cuadrillas que esperaban, situación que ha comenzado a desanimar a muchos de los agricultores que se dedican a este producto.

Problemas para desplazarse

De hecho, según el presidente de la asociación, pese a que quieren continuar con la recogida porque no pueden desabastecer al mercado, “algunos agricultores ya se han dado por vencidos y han renunciado a recoger sus explotaciones”.

“Más de ocho horas al día no se puede trabajar y eso significa que no se van a poder recoger algunas explotaciones, porque no hay mano de obra”, ha subrayado.

“Las cuadrillas tenían vuelos reservados, el billete comprado y todo preparado”, ha insistido Urbina, tremendamente preocupado.

Ha reconocido que han recibido algunas llamadas como mano de obra por parte de desempleados de la propia provincia, pero poca. Además, el inconveniente de tener que viajar como máximo dos en un coche está suponiendo un impedimento para bastantes. “No les interesa, es una situación muy difícil”, ha lamentado.

A estas alturas, los almacenes están preparados con las medidas que se recomiendan desde Sanidad porque “todas son pocas”. Hay espacio suficiente para trabajar separados, cuentan con controles de temperatura, guantes, geles y también mascarillas, y desinfectan con lejía todos los días, ha enfatizado Urbina. “Esto es un sinvivir”, exclama, al ver que a la falta de mano de obra se unen los bajos precios y las escasas ventas, teniendo en cuenta que se la salida del producto se centraba en gran parte en la hostelería y los mercadillos.

Urbina asume que no es un problema único de este sector y ha asegurado que están concienciados para sacar la producción y no desabastecer los mercados pero ha reconocido que “en muchos casos solo sacan dolores de cabeza”. Aún así ha apuntado que “van a echar una mano, porque en una situación como esta no hay negocios rentables”.

“Todos estamos concienciados y dispuestos a ayudar todos en lo que podamos porque hay que salir de ello”, concluye, reconociendo que él mismo tendrá que tener que dejar de recoger parte de sus fincas si no le llega mano de obra.

Si se pudiese recoger toda la producción que se espera, la estimación rondaría los 15 millones de kilos, similar a la del pasado año.

El Gobierno también apunta a los parados nacionales

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha propuesto la contratación de trabajadores parados para las próximas campañas de la fruta de temporada ante la falta de mano de obra en el campo, que necesita unos 100.000 trabajadores, según estimaciones del sector, y en un contexto marcado por la crisis generada por la pandemia del coronavirus.

Agricultura es “consciente” del problema de la falta de mano de obra en el campo, teniendo en cuenta que el cierre de las fronteras imposibilita la llegada de trabajadores de otros países, según han informado a Europa Press para LA CRÓNICA en fuentes del departamento que dirige Luis Planas.

Por ello, está “reflexionando” sobre la mejor manera de abordar este problema para encontrar una solución pronto, sobre todo, porque en breve comenzarán las campañas de la fruta de temporada, como por ejemplo de la fruta de hueso.

En este sentido, el Ministerio de Trabajo ha confirmado que está viendo posibilidades en este sentido con Agricultura, aunque no hay nada decidido.

“Una posible solución sería la contratación de trabajadores del entorno local, personas que en estos momentos se encuentren sin ocupación y que podrían colaborar en estas tareas”, según han indicado en fuentes de Agricultura.

Una de las opciones que se está barajando es la incorporación de personas de otros sectores, como la hostelería, el turismo o el comercio, que se han quedado en situación de desempleo como consecuencia de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), tal y como informa este miércoles ‘El Economista’.