Emiliano García Page, el 5 de octubre de 2020, en Toledo.
Emiliano García Page, el 5 de octubre de 2020, en Toledo, con el nuevo modelo de mascarilla de la Junta.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha considerado este martes que empieza a ser “un momento razonable” para que el Gobierno de España y las comunidades autónomas pacten una medida homogénea en todo el país, a la que no ha querido ponerle nombre, ante el crecimiento “disperso”, pero “preocupante”, del coronavirus.

Así ha reaccionado García-Page en el día en el que se ha conocido que el Gobierno de la Comunidad de Madrid está estudiando si pedir al Gobierno central que decrete el toque de queda.

Según ha explicado el presidente castellanomanchego, “en España empiezan a ser ya multitud de decisiones las que se están tomando en un sitio y en otro”. “Al final –ha dicho– vamos a terminar todos mareados sin saber a qué hora se puede estar en Burgos, a qué hora se puede estar en Valencia o si podemos o no en Talavera de la Reina”.

Es por ello que cree que empieza a ser “un momento razonable” para que el Gobierno de España con las comunidades autónomas pacten una medida homogénea que sea “clara” y que “no nos haga pensar al conjunto del país que unos están peor a costa de otros”, ha afirmado.

No a un “confinamiento integral”

Una medida a la que García-Page no ha querido ponerle nombre –en el día en el que se habla de toque de queda– porque no sabe cuál es y no hay una decisión tomada, ha indicado. Según ha manifestado, hay “bastantes” autonomías que piensan igual que él y, según ha reconocido, el Ministerio “está más que asequible a esta decisión”.

“Se impone una decisión que no será ni queremos que sea el confinamiento integral, pero que tiene que ser una solución nacional con un mensaje nacional y que haga que realmente las decisiones tengan eficacia porque se aplican al conjunto y no por trozos, que siempre son más discutibles”, ha admitido el presidente regional.

Finalmente, ha comentado que a las autonomías les corresponde gestionar la sanidad, pero las decisiones de planificación estratégica que sobrepasan a cualquier comunidad le corresponden al Estado, y, a su juicio, “hay que mantener un grado no solo de lealtad sino de inteligencia, para que lo que se haga responda no a la voluntad política, sino a la clara determinación técnica y científica”.

Salvador Illa, abierto a estudiarlo

Precisamente este mismo martes el ministro de Sanidad, Salvador Illa, confirmaba que el Gobierno no aprobará una prórroga del estado de alarma en la Comunidad de Madrid, que decaerá el próximo sábado. Además, estudiará con todas las comunidades autónomas la fórmula del toque de queda para evitar la propagación del coronavirus, aunque ha avisado de que esta medida requeriría la declaración de estado de alarma en los territorios afectados.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Illa ha aceptado que el toque de queda, planteado por la Comunidad de Madrid, es una de las posibilidades que puede aprobarse para evitar la propagación del coronavirus y así lo estudiará el Gobierno con todas las comunidades autónomas.

Sin embargo, ha explicado que los servicios jurídicos del Gobierno apuntan que solo sería posible mediante la aprobación del estado de alarma, y por ello necesita saber los apoyos con los que contaría en caso de que requiriese ser prorrogado por el Congreso más allá de los 15 días iniciales.

“Si decidiéramos ir por ese camino sería muy importante saber qué grupos, y especialmente el PP, estarían dispuestos a dar su apoyo en el Congreso”, ha apremiado el ministro, que sin embargo ha reconocido que no ha tenido ningún contacto al respecto con los ‘populares’ y su interlocución se limita a los consejeros de Sanidad de las comunidades autónomas.

Illa ha insistido en que el toque de queda es solo una opción de las muchas que podrían ponerse en marcha para evitar la propagación de la pandemia y ha dejado abierto tanto el marco territorial en el que se aplicaría como sus concreciones respecto a los horarios u otros aspectos.

No habrá mando único

El ministro ha avisado de que las próximas semanas serán “muy duras” y ha destacado las medidas que están adoptando las comunidades autónomas, algunas de ellas “muy importantes y contundentes”. Así, ha explicado que el Gobierno no quiere “sustituir” a ninguna administración, sino ejercer un papel de coordinación.

“No es cuestión de una comunidad autónoma, tenemos que actuar todas en coordinación”, ha insistido antes de la reunión del Consejo Interterritorial de Salud que se celebrará el próximo jueves. Además, ha rechazado la posibilidad de volver al mando único por parte del Ejecutivo porque su objetivo no es “invadir” las competencias de ninguna otra administración, sino “coordinarlas”.

El caso de Madrid

En el caso concreto de la Comunidad de Madrid, ha confirmado que el Gobierno no prorrogará el estado de alarma y estudiará con el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso las medidas adoptar una vez decaiga el próximo sábado. Según ha reconocido, los casos en la región han bajado tras 21 días de medidas “muy estrictas”, pero ha avisado de que los datos siguen siendo “preocupantes” y es necesario estudiar alternativas.

En este sentido, ha evitado ahondar en la confrontación con el Gobierno de Ayuso y ha asegurado que su objetivo es únicamente “acertar” al tomar las medidas y bajar la incidencia de la pandemia en España. “Las comunidades autónomas están tomando medidas, me importa poco si mejora o empeoran su respuesta, me importan las medidas”, ha garantizado.

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