El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el presidente del PP en la región, Paco Núñez, han acordado este miércoles convocar la mesa del agua en los próximos quince días y crear otro grupo de trabajo sobre financiación autonómica y despoblación.

En ambas mesas estarán representados PSOE, PP y Cs, que son las fuerzas políticas con representación parlamentaria en Castilla-La Mancha. En el caso de la mesa del agua, también estarán presentes todas aquellas entidades a las que les afecta la política hídrica de la región.

Además, en la próxima semana, en el seno de las Cortes de Castilla-La Mancha, "con toda seguridad" PSOE y PP alcanzarán un acuerdo parlamentario, al que Núñez espera se sume también Ciudadanos, para fijar una posición inicial en materia de agua protegiendo a los pueblos ribereños pero también protegiendo los intereses básicos de la región.

Durante las casi dos horas que ha durado la reunión entre García-Page y Núñez, se ha acordado asimismo iniciar conversaciones para abordar la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha. Sin embargo, donde no han conseguido alcanzar un consenso ha sido en materia impositiva.

El PP sigue reclamando una bajada generalizada de impuestos en la región al estilo de la que propone Díaz Ayuso en Madrid mientras que el Gobierno de Castilla-La Mancha no ve compatible reclamar más financiación al Estado y al mismo tiempo decir que están dispuestos a bajar los impuestos en la Comunidad Autónoma.