Espectaculares las urnas del Ayuntamiento de Guadalajara. Volvieron a la vida este jueves, para las elecciones sindicales. Una de ellas la pueden apreciar en la fotografía que acompaña estas líneas. Eso es una urna y no lo que tenemos el resto de los españoles, sintéticas y sooosaaaasss hasta rabiar, en su diseño inalterado desde la Transición para acá.

Las urnas que guardan en las Casas Consistoriales de la capital de la provincia son como eran las de tiempos gloriosos, de cristal y con su forma adecuada para el fin de acoger y recoger con solemnidad los votos en papel.

Para otros momentos se mantiene en el salón de Plenos el jarrón de las bolitas, de cuando algunas decisiones se tomaban por el procedimiento de comprobar si ganaban las blancas o las negras. O sea, el"ballotage" al modo masónico, que llegó a generalizarse en el siglo XIX. Ya no se usa y todavía no se ha roto el añejo recipiente, aunque aún está a tiempo alguno de los nuevos concejales de hacerlo añicos de un tantarantán cualquier día de estos, en cualquier sesión.

Y, por cierto, fue UGT quien salió ganadora en las urnas de cristal, como ha informado puntualmente LA CRÓNICA.