El pleno del Ayuntamiento de Cuenca ha aprobado, en sesión extraordinaria y sin unanimidad, el nombramiento del empresario taurino Maximino Pérez como Hijo Adoptivo de Cuenca. Esta es la máxima distinción que la ciudad entrega a personas que no han nacido en esa capital. También tuvo un paso efímero aunque exitoso por Guadalajara. Allí organizó la Feria más larga que se recuerda en el coso de Las Cruces.
La concejala de Cultura, María Ángeles Martínez, ha reivindicado el trabajo de Pérez para la «revitalización de los festejos taurinos de San Julián». Además, ha recordado cómo ha manifestado su arraigo con esta tierra al denominarse con frecuencia como «conquense de adopción».
Nacido en Fuenlabrada, fue el empresario taurino más joven de España al iniciar su actividad a los 21 años. Tras más de un cuarto de siglo de Cuenca, ha convertido, según Martínez, «una plaza de provincias en un coso en el que las máximas figuras exigen torear». A esto ha añadido que la feria taurina de San Julián mueve, anualmente, 1,3 millones de euros en el sector hostelero.
El portavoz de Vox, Rafael Rodríguez, ha dicho que «con esta distinción le devolvemos un poco de todo lo que ‘Mino’ ha dado la ciudad de Cuenca». Además, el representante de la formación que ha propuesto este reconocimiento ha incidido en el valor personal que está demostrando «al enfrentarse a una enfermedad tan cruel como es el ELA».
La presidenta del Grupo Popular, Beatriz Jiménez, ha destacado que Pérez llegó a una ciudad «en la que muchos no creían tanto como él». Además, ha resaltado que su mayor responsabilidad «era que Cuenca avanzara». La representante ‘popular’ ha apuntado que, con esta distinción, «estamos diciéndole que Cuenca también le quiere a él».
Cuenca en Marcha ha votado en contra «por lo que representa como empresario taurino». Sin embargo, la concejala de la formación, María Ángeles García, le ha deseado «mucho ánimo en lo personal y en su lucha contra la enfermedad».

