De juguete erótico a fenómeno de masas… o casi. Al menos la mitad de la población lo mira con interés. La otra mitad, con curiosidad. Se llama oficialmente Satisfyer Pro 2, definido más crudamente con un succionador de clítoris. Sin contacto.

Para usarlo apropiadamente, las interesadas hasta disponen de tutoriales en Youtube. Otra cuestión es si ese "apropiadamente" incluye las velocidades en alcanzar el orgasmo de hasta dos minutos que son frecuentes, más propias del sexo masculino. Las más expertas prolongan el disfrute a voluntad.

"Satisfyer Pro 2 estimula el clítoris sin contacto, con ondas expansivas y pulsaciones excitantes para obtener un mayor placer", asegura la publicidad de la marca. Lo cierto es que en el pasado Black Friday arrasó en ventas a través de Amazon. Y amenaza con repetir un éxito similar en las próximas citas comerciales navideñas.

"Para encender el dildo, solo tendrá que pulsar el botón inferior y más pequeño durante unos 2 segundos hasta que se haya activado el nivel más bajo de masaje en el Satisfyer Pro 2", aclaran los fabricantes del cacharrito. A partir de ahí, es cosa suya. Exactamente, eso: suya, suyísima