La histórica aerolínea Spanair, que dejó de operar en enero de 2012 por entrar en quiebra, vuelve en 2026 como una marca reconvertida en una plataforma B2B de distribución de vuelos y hoteles dirigida a agencias de viajes.
«Spanair no opera como aerolínea. Hoy evoluciona como una plataforma de distribución aérea pensada para conectar aerolíneas, agencias, empresas y viajeros con el mercado español desde un único entorno», tal y como consta en su página web.
Su objetivo es acercar al viajero opciones de vuelo, combinaciones y oportunidades comerciales que buscan una experiencia «más clara, más cuidada y mejor conectada con el valor real del viaje».
Entre los valores que definen el nuevo proyecto, destacan una propuesta que pone el foco en acceso, utilidad y desarrollo sostenido dentro del mercado, la capacidad para integrar viajes, servicios y oportunidades dentro de una misma identidad de marca y una visión preparada para crecer por fases, con criterio y recorrido dentro del entorno digital.
«Spanair amplía su estructura con accesos específicos para vuelos en España, rutas por Europa, reservas online y presencia comercial para aerolíneas y partners», según resalta la compañía.
En concreto, en la página web se anuncian vuelos, hoteles, vuelo + hotel y servicios de alquiler de coche, mientras que también figuran ejemplos de rutas aéreas, como Barcelona-Madrid, Barcelona-Palm o Madrid Tenerfie. También ha espacio para operaciones internacionales, tales como Barcelona-Múnich o Madrid-Roma.
Por último, a esta oferta se suman las de los servicios de atención especial para empresas, partners y viajes personalizados.

