La central sindical UGT Castilla-La Mancha ha denunciado este martes el cierre de tres torres de vigilancia forestal, dos de ellas en la provincia de Albacete y una más en la provincia de Guadalajara, como una decisión «temeraria, irresponsable y que precariza aún más el dispositivo de incendios forestales».
UGT ha responsabilizado a la Empresa Pública de Gestión Ambiental de Castilla-La Mancha, Geacam, así como la Administración regional, afirmando que se trata de «un recorte en toda regla y un ataque directo al dispositivo de prevención y extinción de incendios y a los trabajadores y trabajadoras que lo sostienen».
El sindicato señala que las torres de vigilancia no son prescindibles y que desmantelarlas es eliminar la primera línea de defensa del fuego.
«Permiten la detección temprana, que es lo que marca la diferencia entre un conato y una catástrofe de miles de hectáreas», han apuntado.
Añade que la medida se ha adoptado en las dos provincias más extensas y con mayor masa forestal de la región, una «irresponsabilidad mayúscula» que, además, se produce pocos meses después del mayor incendio de la historia de la región.
La sección sindical de UGT en Geacam asegura que este cierre implica igualmente abocar a la movilidad de los compañeros y compañeras vigilantes fijos que ocupan esas plazas, personal cualificado con muchos años de experiencia que conocen el territorio como nadie y a los que ahora se castiga con el cierre de su puesto de trabajo.
«Esta decisión tiene responsables políticos claros. Responsabilizamos directamente a la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, y al presidente del Gobierno regional, Emiliano García-Page. No valen excusas técnicas ni económicas», han afirmado desde el sindicato.
Finalmente, ha acusado a la dirección de Geacam de no adecuar los centros de trabajo a la normativa «y prefiere cerrar dichos centros antes que adecuarlos para cumplir con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y con las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo».

