Los cabezas de lista de Vox en Guadalajara y Ciudad Real, que son los ayuntamientos más importantes de la región donde su apoyo sería clave para que el PP conservara el bastón de mando en ambos consistorios, han asegurado que en los procesos negociadores que se deban abrir esta semana su formación política no quiere ejercer el papel ni de "felpudo" ni de "invitado de piedra", y reivindicarán su protagonismo en el caso de ser trascendentes.

En Guadalajara capital, donde está por determinar si habrá un gobierno de derechas con PP, Vox y Cs o si la formación naranja apoya al PSOE y se configura un gobierno de izquierdas con otras formaciones minoritarias, la formación de Abascal afirman tener muy claro que "no serán un felpudo al que pisar".

El cabeza de lista a la Alcaldía, Antonio de Miguel, ha señalado que apoyará al PP para que gobierne pero que "si les vetan o ningunean", en referencia expresa a lo que pueda hacer Ciudadanos, se retirarán y no habrá apoyo en la capital alcarreña.

De Miguel ha pedido a la formación naranja que no les use como "excusa", y que "si no quieren dar un gobierno de derechas, con su abstención favorecerán uno de izquierdas" tras insistirles en que Vox "no es un monstruo ni tiene la peste".

De momento Vox solo ha iniciado conversaciones con el candidato a la Alcaldía del PP y alcalde en funciones, Antonio Román. Con Ciudadanos no ha habido contactos, pero De Miguel sospecha que el destino del Ayuntamiento de Guadalajara se pueda decidir entre los líderes socialista y de Ciudadanos en Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page y Alejandro Ruiz, respectivamente.

Deja entrever De Miguel que se puede estar pensando en este "cambio de cromos", algo que para él sería "triste y penoso", y por ello, ha afirmado que si se diera este escenario, su formación lo denunciará públicamente y se situarán "frente" a ellos.

"Si nos faltan al respecto, nos ningunean o nos vetan, no habrá apoyo", ha indicado De Miguel, consciente de que su masa muscular es de dos concejales y 3.231 votos a los que no quieren defraudar, y pidiendo a Román que no acepte imposiciones de vetos por parte de la formación de Rivera, ha concluido.

El caso de Ciudad Real
El concejal electo de Vox en el Ayuntamiento de Ciudad Real, José Antonio Ruíz-Valdepeñas, ha dejado claro que no será "un invitado de piedra" en la corporación municipal resultante de las últimas elecciones.

En declaraciones a Europa Press para LA CRÓNICA, ha manifestado que desde su formación no se busca en ningún momento crear ningún tipo de inestabilidad pero ha pedido respeto, ya lo que no se puede pretender que "se insulte y se relegue a una esquinita y que encima se pretenda que se apoye algo que ni siquiera se dignan a compartir".

Ha confesado que desde su formación no hay otra estrategia que la de trabajar por el bien de los vecinos, y que "nadie tenga la más mínima duda" de que van a estar ahí. Ha expresado que tiente claro que su formación no ha llegado al Ayuntamiento "para facilitar nada a nadie en el sentido para que las cosas continúen igual", ya que ha considerado que hay que cambiar cosas en Ciudad Real, y que hay que trabajar para lograrlo.

Una labor de la que Vox quiere "formar parte activa y útil", por lo que para el concejal electo "no quedara más remedio" que contar con ellos a no "ser que prevalezcan otros intereses y se piense más en el Gobierno de un Ayuntamiento o en los sillones que se pueden ocupar dentro de un Ayuntamiento que es lo que le hace falta a los vecinos y a la ciudad", ha concluido.

Respecto a Ciudadanos y el posible pacto que puede decantar que gobierno por el Partido Socialista, la lista más votada, o por el PP mediante un pacto que tendría que incluir a Vox, Ruiz-Valdepeñas ha explicado que parece que puede que la formación naranja, en contra de lo que ha manifestado en los últimos meses, puede "estar tentado" a formar gobierno con el Partido Socialista. "No todo el mundo mantiene su posición en todo momento y que la ajusta en función de las necesidades o su conveniencia", ha añadido, algo que en Vox tienen claro que no van a hacer, ha explicado.

En el caso que Ciudadanos se decantara por pactar con el PP, ha explicado que Vox sería necesario, y ha insistido que desde su formación no quieren "romper, ni imposibilitar nada" pero simplemente se les tiene que tener en cuenta, valorarlos y respetarlos, y que si quieren algo "habrá que saber qué es lo que es y cómo se quiere plantear".