Fachada del antiguo Hospital Provincial, que se mantendrá tras la reforma radical de los edificios. (Foto: La Crónic@)
Fachada del antiguo Hospital Provincial, que se mantendrá tras la reforma radical de los edificios. (Foto: La Cró[email protected])

El pasado viernes, se celebraba sin grandes alharacas una reunión importante en Guadalajara. Ha pasado desapercibida, pero tendrá sus consecuencias para la ciudad y, sobre todo, para los jubilados que participen en un nuevo modo de entender el día a día en una residencia de ancianos. Era el primer encuentro entre los arquitectos responsables de la reforma de «La Merced», sobre el edificio histórico del Hospital Provincial, y los responsables provinciales de Bienestar Social.

Como confirma a LA CRÓNICA la delegada en Guadalajara de ese departamento, Inmaculada Tello, se va a conseguir «un edificio totalmente innovador».

Hasta ahora, lo más noticioso había sido el empeño firme de la Junta de Comunidades de llevar hasta el Paseo de la Estación a los actuales residentes de «Los Olmos», en la avenida de Castilla. Desde ahora, habrá que seguir también con mucha atención cuál es el diseño propuesto. Y junto con eso, averiguar cómo los nuevos criterios en este ámbito van a afectar de forma muy directa al modo de vida de los residentes, que se agruparán en unas denominadas «unidades de convivencia».

Un concepto innovador

No hay hasta ahora ninguna residencia pública en Castilla-La Mancha que haya aplicado este nuevo modo de entender el discurrir de los residentes. En alguna de titularidad pública, sí, pero aún no ha llegado a la red de la Junta algo que ya está más que probado en otros países europeos, tanto para ancianos como para personas con alguna discapacidad.

La intención es establecer 14 «unidades de convivencia» dentro del futuro complejo de «La Merced». Cada una de ellas tendrá 8 camas individuales y 2 dobles. De este modo, cada grupo estará formado por entre 8 y 12 residentes, la mayoría de ellos individuales, pero con la posibilidad de incluir dos matrimonios. Estos últimos dispondrán de habitaciones más amplias, incluido algo asimilable a una salita de estar, aunque sin que se trate ni remotamente de apartamentos.

Junto con todo eso habrá espacios comunes, para tratamientos terapéuticos, y servicios generales, además de jardines interiores e incluso zonas para que los abuelos puedan jugar a gusto con sus nietos, como detallan a este diario desde Bienestar Social. En conjunto, será «una pequeña ciudad de mayores», en palabras de inmaculada Tello.

Para atender a los residentes será necesaria una plantilla más numerosa que la actual de «Los Olmos», según se prevé.

Estado actual de los pabellones del antiguo Hospital Provincial. (Foto: La Crónic@)
Estado actual de los pabellones del antiguo Hospital Provincial. (Foto: La Cró[email protected])
Estado actual de los pabellones del antiguo Hospital Provincial. (Foto: La Crónic@)
Estado actual de los pabellones del antiguo Hospital Provincial. (Foto: La Cró[email protected])
Estado actual de los pabellones del antiguo Hospital Provincial. (Foto: La Crónic@)
Estado actual de los pabellones del antiguo Hospital Provincial. (Foto: La Cró[email protected])

Unos arquitectos con experiencia

El equipo responsable de la transformación de las ruinas del Hospital Provincial en una residencia de vanguardia es bien conocido en Guadalajara. En la ciudad llevan su firma tanto la delegación de Bienestar Social, en la calle Julián Besteiro, como el Centro de Nuevas Empresas. Ambos edificios son clones de su proyecto más importante en la región, que fue la Consejería de Sanidad, en Toledo. El anejo Instituto de enfermedades Neurológicas también es de este estudio de arquitectura.

El pasado 6 de octubre firmaron el contrato para la redacción del proyecto, que desembocará también en el de ejecución y en la construcción del propio edificio. De lo antiguo se mantendrá la fachada, que está protegida.

Al fondo, los edificios históricos, con la sede delIEN en primer plano. (Foto: La Crónic@)
Al fondo, los edificios históricos, con la sede del IEN en primer plano. (Foto: La Cró[email protected])

¿Y todo esto para cuándo?

Los tiempos de la Administración, eso sí, obligan a la prudencia y a la paciencia a partes iguales. Como define Inmaculada Tello, se encuentran actualmente a la espera del «preproyecto», que se entregará a más tardar el 6 de noviembre; se abre entonces un período de un mes para posibles modificaciones desde la Junta de Comunidades a las ideas planteadas inicialmente por los arquitectos. A partir de ahí, tres meses más para que se presente el proyecto definitivo en Bienestar Social. «Creo que habrá que modificar muy pocas cosas, porque estamos trabajando muy en consonancia con quienes han ganado la licitación, por lo que confío que se cumplirán los plazos», aventura Tello.

Con esa confianza desde la Junta, lo previsible es que el proyecto esté aprobado en el primer trimestre de 2022. Con dos años por delante para su ejecución, el corte de la cinta inaugural no llegará hasta 2024.

De este modo, se vienen definitivamente abajo los vaticinios de enero de 2019, cuando se llegó a dar como posible que estuviera terminado dentro de 2020. Quien lo dijo ya no está al frente de la Consejería y quien estaba a su lado, que era delegado de la Junta, ahora es alcalde de la capital de la provincia.

Alique, Lamata y Bono con maqueta de por medio: se presentaban los primeros proyectos para este complejo de La Merced.
Alique, Lamata y Bono con maqueta de por medio: se presentaban los primeros proyectos para este complejo de La Merced.

Mientras, para el gran edificio de la avenida de Castilla, creado hace medio siglo por el Estado para ubicar la residencia «Los Olmos, aguarda un futuro dedicado a Centro de Día y a Centro de Mayores, sin más. Lo céntrico de su ubicación le ha salvado, al menos, del desuso. Por ahora, edificios públicos como los antiguos Juzgados, la Prisión Provincial y el Parque Móvil están a la espera de mejor destino que el cierre y el abandono.

Hace años, a la incuria de las administraciones se unió un incendio para terminar de destrozar los restos del Hospital Provincial.
Hace años, a la incuria de las administraciones se unió un incendio para terminar de destrozar los restos del Hospital Provincial.

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