Fábrica de BASF en Marchamalo.

Las multinacionales es lo que tienen: lo mismo valen para producir en Guadalajara la pintura de tu coche que para ponerte la fruta del postre en la mesa. Eso acaba de ocurrir con la germana BASF, que además de proseguir con su actividad en la industria química le saca rentabilidad a otros negocios, dando pie a curiosas campañas de publicidad y marketing.

A BASF le preocupan las sandías. Tal cual.

Según un estudio encargado por la compañía, esta fruta está presente en más del 80% de los hogares españoles… pero los jóvenes no la quieren como debieran. El consumo per cápita de los españoles se sitúa en los 10 kilos por persona y año. Pero es un consumo algo viejuno, según parece: son los mayores de 50 años quienes concentran más de la mitad de las compras de sandía. En el lado opuesto se encuentran los menores de 35 años, que apenas suponen el 7% de los consumidores españoles.

Para corregir ese mal hábito, BASF ha diseñado una campaña en las consabidas redes sociales e incluso promociona una web para dinamizar el consumo de sandía entre la juventud española.

Todo sea para mayor gloria de su división “Vegetable Seeds”. Naturalmente.