Manojos de espárragos, a pie de surco.
Manojos de espárragos, a pie de surco.

A mediados de marzo se daba el pistoletazo administrativo, desde la Junta de Comunidades, a la cosecha del espárrago. Antes, en los ultramarinos de Guadalajara ya se podían encontrar los primeros manojos, aunque a unos precios muy elevados. Dentro de unos días, este manjar llegará de una manera más fluida a los comercios y a las mesas de quienes saben apreciarlo.

La recolección propiamente dicha del espárrago verde en Guadalajara se hará esperar este año hasta después de Semana Santa. Las nieves de enero y las intensas lluvias posteriores impidieron entrar a labrar en las tierras a tiempo. Además, se está a la espera de la llegada de unos 500 temporeros a la provincia. La cifra es la mitad de los que venían años atrás.

El presidente de la Asociación de Productores del Espárrago Verde en Guadalajara, Jaime Urbina, reconoce que este año la campaña se presenta «bien» en cuanto a producción. Tampoco tendrán el problema de la pasada temporada para contratar temporeros porque, aunque persiste la pandemia, al estar las fronteras abiertas contarán con los que necesitan para la recolección, que «poco a poco van siendo menos ante la pérdida de rentabilidad del producto».

Cereal contra espárrago

Según sostiene Urbina, el encarecimiento de la mano de obra y los impuestos que tienen que pagar así como la estabilización de los precios han llevado a algunos agricultores con explotaciones grandes destinadas al cultivo del espárrago a optar por reducirlo y combinarlo con otros, menos trabajosos y más rentables. Urbina calcula que la cifra de este «reajuste» podría situarse entre un 20 y un 25 por ciento.

«Los agricultores se desaniman y algunos han comenzado ya a sustituir el espárrago por el cereal, para quitarse de problemas», ha apuntado este agricultor tras aseverar que «al paso que va», este cultivo se reducirá mucho en unos años porque «no ganamos para disgustos».

En la actualidad, del total de temporeros que trabajan en la recogida del espárrago, aproximadamente el 60 por ciento vienen de fuera, y es que algunos ya llevan viviendo en España desde hace tiempo.

Pantalla y mascarilla en el campo

Este año la recogida tendrá que ir ajustándose a las medidas sanitarias impuestas por el Gobierno, unas medidas que este sector no solo aplicará sino que tiene previsto incrementar, ha subrayado el presidente de la asociación, tras explicar que sus trabajadores, además de la mascarilla obligatoria llevan pantalla de protección sobre ella.

Pero, además, los empresarios de este sector han alquilado alguna vivienda por si se registrara algún caso de contagio y hubiera que aislarlo; también han triplicado el personal de limpieza y desinfección de zonas comunes.

«Hacemos todo lo que está en nuestra mano y un poco más», asegura el presidente de la asociación.

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