Regadíos en el Levante español.
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La Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía han calificado la modificación de las reglas del Trasvase por parte de la Comisión Central de Explotación del Acueducto Tajo-Segura como “tímida” y creen que supone el reconocimiento de facto del “fracaso” del memorándum de 2014 y que no contenta a ninguno de los actores implicados.

Mientras, señalan en nota de prensa, los embalses se vacían “a pasos agigantados”, ya ha sido trasvasado todo el volumen pendiente desde 2019 y se sigue trasvasando; todo lo que no se trasvase antes del cierre por obras, se quedaría en Entrepeñas y Buendía al terminar el año hidrológico en octubre.

No obstante ven en la modificación de las reglas del Trasvase un “pequeño paso impensable meses atrás” aunque se ignorara oficialmente la propuesta técnica que pretendían presentar, se aprobaran unos nuevos 38 hectómetros y se constatara el hecho de que los regantes “piensan exprimir la vaca hasta la última gota, sin ruborizarles lo más mínimo su nula necesidad”.

“Entrepeñas ya se encuentra al 46 por ciento de su capacidad, mientras que Buendía ha bajado al 19,78 por ciento. La razón de esta drástica disminución, cuando aún tenían embalsados 210 hectómetros de agua del Tajo en la cuenca del Segura, es la pura avaricia”, según denuncian desde la Asociación.

Bajo su punto de vista todo lo que no se trasvase, haga falta o no, antes del cierre del acueducto por las obras de La Bujeda no se podrá trasvasar después, al concluir el año hidrológico. “Sus embalses están llenos, ha llovido mucho allí y no necesitan el agua, pero no son capaces de renunciar voluntariamente a ella”.

“No les hace falta, pero es el reflejo de por qué nunca han conseguido que funcione con regularidad el trasvase o cómo se ha llegado a esa situación en el Mar Menor. “No se paran a medir las consecuencias, no son capaces de controlar su ansia, lo quieren todo y ya”, explica el vocal de la mancomunidad de los Ribereños en la Comisión, Francisco Pérez Torrecilla, que en esta ocasión cedió su puesto al técnico de la Asociación para defender el informe que presentaron.

Con todo, los Ribereños lamentan la oportunidad perdida de mejorar la gestión, adecuando las reglas de explotación a la realidad, una vez abierto el melón de la modificación. “Lamentamos que la timorata propuesta del CEDEX no sirva realmente para producir una mejora efectiva, el Ministerio vuelve a actuar con cobardía por miedo a la respuesta violenta del SCRATS”, denuncia Pérez Torrecilla.