InicioViajes4 razones (aunque hay más) para asomarse por Innsbruck este verano

4 razones (aunque hay más) para asomarse por Innsbruck este verano

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En la región de Innsbruck confluyen las vistas panorámicas, los refugios de montaña la belleza natural y una gastronomía alpina, creando experiencias y recuerdos que perduran en el tiempo. Este verano, la región propone una guía práctica con cuatro recomendaciones para disfrutar al máximo de los alrededores de la capital del Tirol.

1-Subir a lo alto y contemplar el horizonte: el aire de la montaña entre cumbres y tejados

La montaña Nockspitze o Saile, situada al oeste de la capital del Tirol, no solo destaca por su proximidad a Innsbruck y por sus variadas rutas de senderismo, sino también por un espectáculo natural inolvidable. Al llegar a los 2.404 metros de altitud, los más madrugadores se ven recompensados con un magnífico amanecer y una vista panorámica de 360 grados sobre las montañas Kalkkögel y los Alpes del valle Zillertal.

En el sur, por su parte, la montaña Patscherkofel ofrece, en días despejados, unas increíbles vistas sobre unas 400 cumbres. Accesible cómodamente en telecabina, la estación de montaña es también el punto de partida de numerosas rutas de senderismo con vistas, entre ellas la ruta circular Jochleitensteig, que rodea la montaña local de Innsbruck a unos 2.000 metros de altitud. Por otro lado, cerca de la estación central de Innsbruck se ha abierto recientemente una terraza-mirador urbana: en la azotea central de RAIQA, las cadenas montañosas se funden con el paisaje urbano para crear un telón de fondo que permite experimentar el carácter alpino-urbano de la región.

2-Sube y disfruta: alta cocina entre el Tirol del Norte y el sur de Asia

El rústico restaurante alpino Götzner Alm encarna la esencia de la cocina alpina tirolesa en su sentido más auténtico: productos regionales, delicias caseras de temporada y un ambiente acogedor y tradicional. Desde los humeantes Kasnudeln (un tipo de ravioli) hasta el tierno asado de cerdo y el esponjoso Kaiserschmarren (un postre austríaco similar a una tortita desmenuzada, famoso por ser favorito del emperador Francisco José I), la gastronomía de la Götzner Alm es un manjar para el cuerpo y el alma.

La meseta de Mieming es, por su parte, una de las regiones con más producción local de los alrededores de Innsbruck, y la carta del restaurante alpino Stöttlalm lo refleja a la perfección: los productores de los alrededores proveen los alimentos de alta calidad con los que el equipo de cocina elabora platos clásicos locales y una variada oferta de propuestas internacionales. En el acogedor restaurante alpino Lanser Alm, a 1.735 metros de altitud, la parada se convierte en un viaje para el paladar, ya que aquí Nepal se encuentra con el Tirol en el momo con albóndigas de queso y el curry con el tocino.

3-Moverse y hacer fotos entre idílicos lagos e imponentes desfiladeros

La ruta de los tres lagos en el valle Kühtai ofrece un paisaje de alta montaña que se puede disfrutar incluso sin tener conocimientos de alpinismo: siete kilómetros con unos 440 metros de desnivel, dos idílicos lagos de montaña y un embalse que invitan a detenerse, refrescarse y hacer fotos.

El desfiladero de Ehnbach, en el valle del río Inn, también cautiva con su naturaleza salvaje y romántica, donde el arroyo Ehnbach, enmarcado de forma evocadora por la exuberante vegetación, se abre paso entre las rocas. La garganta invita a hacer una breve pausa y capturar este imponente paisaje. La garganta del arroyo Sill, cercana a la ciudad, con la plataforma de observación Drachenfelsen, muestra una yuxtaposición llena de contrastes entre arquitectura y naturaleza. El suelo transparente cuelga sobre el abismo y permite dejar vagar la mirada por las escarpadas paredes rocosas y la exuberante flora, con el emblemático trampolín de Bergisel a las espaldas. Además, esta garganta ofrece un espacio para refrescarse en los calurosos días de verano.

4-Disfrutar con la tarjeta Welcome Card 

A partir de dos noches en uno de los alojamientos asociados a Innsbruck Tourismus, el visitante recibe la tarjeta de huéspedes Welcome Card de forma gratuita en su smartphone en el momento de la reserva. Esto permite que, desde el momento de su llegada a la región Innsbruck, puede beneficiarse de numerosos descuentos en lugares de interés y en algunos de sus teleféricos, así como del uso gratuito del transporte público en la ciudad y sus alrededores. El viaje en tren, también respetuoso con el medio ambiente, es otra opción sencilla, gracias a las conexiones directas desde Múnich, Viena, Zúrich y otras metrópolis europeas a la capital del Tirol.