Las calles de Cabanillas del Campo se tiñeron un año más, este sábado 11 de julio, de todos los colores imaginables, con la celebración de la «VII Carrera de los Colores», una de las actividades más esperadas del verano en la localidad, que volvió a reunir a unos 175 participantes de todas las edades, en una propuesta que se enmarca dentro de los actos socioculturales «prefiestas» de la localidad.











Con salida a las 20:30 horas desde la Plaza del Pueblo, los corredores y corredoras completaron un recorrido urbano algo más corto que otros años, unos 1.300 metros, en un ambiente eminentemente festivo, en el que el objetivo principal no era la competición, sino disfrutar de una divertida experiencia compartida. Como viene siendo habitual, la cita contó con una destacada participación de niños y niñas, acompañados en muchos casos por sus familias, que convirtieron la prueba en una auténtica fiesta intergeneracional.
A lo largo del recorrido los participantes fueron recibiendo continuas lluvias de polvos holi de todos los colores, tanto con las bolsas individuales repartidas por la organización entre los participantes, como gracias a los espectaculares disparos de color realizados con extintores especiales, manejados por el equipo de voluntarias que colaboró en el desarrollo del evento.
Tras completar el circuito, todos los corredores regresaron a la Plaza del Pueblo para protagonizar el ya tradicional «estallido final de color», precedido por una animada cuenta atrás desde el escenario, uno de los momentos más esperados y fotografiados de la jornada.
Tras la explosión de colores final, la fiesta continuó con un refrescante cañón de espuma, y una animada sesión de discoteca móvil, que prolongó el ambiente festivo durante buena parte de la tarde-noche, para poner el broche de oro a las actividades de este fin de semana, con una de las propuestas más multitudinarias y coloridas del programa estival cabanillero.

