Máximas por debajo de los 30 grados durante las próximas dos semanas. Existen sitios así en Europa, aunque tras el calor sufrido este verano parezca un sueño imposible. Esa es la previsión, por ejemplo, para Praga, según un conocido portal meteorológico. Hay vuelos directos desde Barajas desde 181 euros. Compobado.
Centroeuropa atraviesa uno de los veranos más calurosos de su historia reciente, pero eso no implica que se deba renunciar a viajar a destinos como Chequia con un inmenso patrimonio natural, cultural e incluso subterráneo. Tanto en Praga como en el resto de las regiones checas, existen decenas de propuestas que pueden realizarse durante las horas más cálidas del día con comodidad.
En la República Checa, más allá del sol o la sombra siempre hay vida. Y te lo demostramos.
En las ciudades la clave está en organizarse bien para hacer las visitas al aire libre a primera hora y dejar las que se realizan bajo techo, como museos o palacios, para las horas centrales. Si en lugar de entornos urbanos se eligen espacios naturales, siempre se encontrará a mano un lago, un río, una piscina o una fuente en la que refrescarse o darse un chapuzón.
Con el agua como protagonista
Quienes buscan la cercanía del agua cuando el mercurio comienza a subir estarán de enhorabuena en Chequia, porque, aunque no tenga salida al mar, dispone de propuestas acuáticas muy refrescantes repartidas por todo el país. Entre las más demandadas en Praga están la piscina Podolí, un complejo al aire libre, y Žluté lázně, una enorme zona de ocio y playa de césped a orillas del río Moldava. Aunque los usuarios se bañan en el propio río, el principal atractivo es su ambiente: cuenta con alquiler de kayaks, tablas de paddle surf (SUP), pistas de voleibol de playa, bares y zonas infantiles a orillas del Moldava con vistas a la ciudad.
Los que prefieran alternativas más naturales pueden optar por los biotopos ecológicos, como el de Radotín, cerca de la capital, que funcionan con agua natural y sin productos químicos, o como la piscina Lesní koupaliště de Liberec, rodeada de bosque. En Pilsen también hay opciones populares en verano. No todo son baños de cerveza: los estanques de Bolevec también invitan a relajarse cerca del agua.
En Moravia del Sur, hay que conocer el complejo Riviera de Brno, uno de los mayores recintos de baño al aire libre del país. Es ideal tanto para la diversión como para el descanso.
A ello se suman los embalses y lagos naturales de Lipno (el embalse más grande del país), Slapy (a 30 kilómetros de Praga) o el lago Mácha (a una hora de la capital). Los checos son grandes amantes de los deportes activos al aire libre, por lo que tampoco faltarán oportunidades para gozar de actividades acuáticas como vela, paddle surf o windsurfing.
Cultura bajo techo en museos, galerías y minas
El calor puede ser también una excelente excusa para descubrir, con aire acondicionado, la riqueza cultural checa. En Praga destacan entidades tan reconocidas como el Museo Nacional; la Galería Nacional, cuyas subsedes se distribuyen por toda la ciudad, y el Centro de Arte Contemporáneo DOX, con su emblemático zepelín Gulliver.
En Brno merece una mención especial la Galería de Moravia, con una amplia colección que abarca desde el arte antiguo hasta el contemporáneo, mientras que Ostrava dispone de su propia Galería de Bellas Artes. Pilsen ofrece por su parte la Galería y el Museo de Bohemia Occidental, Český Krumlov alberga el Centro de Arte Egon Schiele, y en Liberec la Galería Regional, instalada en un antiguo balneario, combina colecciones artísticas con un edificio termal restaurado con mimo.
Aquellos que viajen en familia seguro que disfrutarán de la visita del parque Landek de Ostrava, uno de los museos mineros más importantes de Centroeuropa. Sus bien preservadas galerías y pozos permiten a los visitantes descender a espacios auténticos y descubrir cómo era la vida de los mineros que trabajaban allí hasta no hace tanto tiempo.
Cuevas naturales y bodegas
Bajo tierra, las temperaturas son constantes durante todo el año, por lo que el rico patrimonio kárstico y subterráneo de Chequia se puede aprovechar en las distintas estaciones. Una excursión cercana desde Praga son las Cuevas de Koněprusy, con sus formaciones de piedra caliza, pero, sin duda, el Karst de Moravia despierta mayor interés. Allí se sitúan las Cuevas de Punkva, que incluyen un río navegable subterráneo y el imponente abismo de Macocha.
En Brno, la capital de Moravia del Sur, merece especialmente la pena conocer los depósitos de agua de Žlutý Kopec, que parecen catedrales subterráneas, y recorrer el histórico laberinto bajo el Mercado de Verduras. No muy lejos, la ciudad de Znojmo oculta igualmente un extenso entramado de pasadizos subterráneos.
Las bodegas tradicionales de esta región mantienen una temperatura fresca de forma natural, incluso en los días más calurosos del verano, por lo que no hay excusa para obviar el enoturismo. La localidad de Mikulov, con su impresionante palacio, o las más de 80 bodegas horadadas en la roca de Plže, algunas del siglo XV, en Petrov, son auténticos planazos estivales.
Otras recomendaciones
- Escoger como destino final las zonas montañosas, ya que suelen registrar temperaturas más bajas. Los montes Krkonoše (Gigantes), el Parque Nacional de Šumava y las montañas de Jeseníky ofrecen bosques, arroyos de agua cristalina, aire fresco de montaña y rutas de senderismo y cicloturismo pensadas para el verano.
- Buscar el agua y la sombra en ciudades como Praga, Brno, Ostrava, Pilsen y Olomouc. Los viajeros encontrarán allí fuentes públicas, sistemas de nebulización, parques con sombra, centros comerciales, cafeterías y espacios culturales climatizados, ideales para sobrellevar las horas centrales del día.
- Desplazarse en Praga en metro es la opción práctica, ya que sus estaciones y vagones se mantienen igualmente frescos en los días de más calor. Además, varios tranvías modernos, identificables por un pequeño distintivo con forma de copo de nieve en los paneles de llegada, cuentan con climatización.
- Planificar las actividades al aire libre para primera hora de la mañana o el atardecer, evitando el ejercicio intenso durante el pico de calor.
- Al tratarse de un país con veranos suaves, no todos los hoteles disponen de aire acondicionado, especialmente los pequeños e instalados en edificios históricos. Consúltalo previamente, si la temperatura es un problema para ti.

