A las 9 de la noche del domingo, 19 de julio de 2026, lo único que no se paró en Guadalajara fue el esfuerzo para atajar el terrible incendio de la Sierra Norte.
En cada pueblo y en cada casa –al igual que en la capital– alcarreños, campiñeros, molineses y también los serranos con el fuego como telón de fondo, estuvieron pegados ante el televisor hasta la media noche.
Se cantó la victoria final, el triunfo en el Mundial. Ahora sólo falta cantar victoria en la lucha contra las llamas que están devorando miles de hectáreas de nuestra riqueza natural.



