El Ayuntamiento de Brihuega dotará a ocho núcleos del municipio de puntos de suministro de agua potable mediante equipos de filtrado y ósmosis inversa. Estos puntos podrán utilizarse cuando los parámetros habituales del abastecimiento presenten valores anómalos.
Será necesaria una inversión superior a los 22.000 euros para instalar sistemas de tratamiento y suministro de agua potable en ocho de sus pedanías. Según ha podido confirmar LA CRÓNICA, se trata de todas menos Archilla, que ya lo tiene, así como Balconete y Tomellosa, que están conectadas a la Mancomunidad.
La actuación permitirá disponer en cada uno de estos núcleos de un punto al que los vecinos podrán acudir para recoger agua apta para el consumo cuando resulte necesario. Esto será especialmente relevante ante alteraciones en parámetros como la presencia de nitratos.
La iniciativa responde al compromiso municipal de garantizar el acceso a agua de calidad en todos los núcleos que integran Brihuega. De hecho, está pensada especialmente para aquellas situaciones puntuales en las que las características del agua de la red puedan hacer necesario establecer alternativas de suministro.

«Nuestro compromiso es que vivir en una de nuestras pedanías no suponga disponer de menos servicios. Queremos ofrecer una solución permanente y accesible para que, cuando exista cualquier incidencia con la calidad del agua, los vecinos tengan a su disposición un punto de suministro de agua potable en su propio pueblo», explica el alcalde de Brihuega, Luis Viejo.
Los equipos funcionarán mediante diferentes etapas de tratamiento. El proceso comenzará con un filtrado de sedimentos y partículas. Después seguirá el tratamiento de la cal y el magnesio y de un sistema de ósmosis inversa. Los equipos previstos incorporan filtros de sedimentos de cinco micras, carbón activo, membranas de ósmosis y postfiltrado. Además, cuentan con sistemas de control de la calidad del agua.
El modelo seleccionado dispone de una capacidad de producción de 3,8 litros por minuto y funcionamiento automático. Incluye además control de los parámetros de entrada y salida. Dispone también de lavado automático de las membranas, sistema de parada en caso de fugas y alarmas para advertir del desgaste de los filtros. También alerta sobre valores elevados en el agua tratada.
El agua tratada se almacenará en depósitos de acumulación para facilitar una dispensación rápida. Cada instalación contará con un punto de servicio preparado para que los usuarios puedan rellenar sus propias garrafas.
«Durante este tiempo hemos dado respuesta a estas situaciones facilitando agua embotellada, pero creemos que debemos avanzar hacia una solución más estable, cómoda y sostenible», señala Viejo. «Esta inversión forma parte de la apuesta que estamos realizando para mejorar la calidad de los servicios públicos en nuestras pedanías y garantizar algo tan básico como disponer de agua de consumo con todas las garantías cuando sea necesario».

