Las cisternas son la norma para poder beber en Chillarón del Rey.
Las cisternas han sido la norma para poder beber en Chillarón del Rey desde hace muchos veranos.

Chillarón del Rey, a orillas de Entrepeñas, quiere que los problemas de abastecimiento de agua que cada verano han sido la norma desde hace una década pasen a ser el recuerdo de una larga pesadilla. Desde hace una década han tenido que recurrir al suministro mediante cisternas para atender las demandas del incremento poblacional durante el estío.

El «milagro» será posible con una nueva conducción de casi un kilómetro y medio, desde un nuevo pozo con agua suficiente y capaz de llevarla hasta la entrada del pueblo.

La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha cuenta ya con la memoria realizada y, según ha apuntado a Europa Press para LA CRÓNICA el delegado de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, la intención es licitar la obra esta misma primavera con el fin de que el pueblo tenga agua este verano.

«Vamos a por ello porque no se puede entender que a un pueblo ribereño le falte agua en verano», ha subrayado Santos López Tabernero, al tiempo que recuerda que esta obra se realizará gracias también a la inversión de los propios pueblos ribereños.

Cada verano, en Chillarón se vienen enfrentando a una falta de agua sangrante, con el pantano de Entrepeñas al lado. Lo han suplido con dos o tres cisternas semanales durante la época estival, enviadas por la Diputación. Al problema se añadió en julio de 2020 la presencia de sulfatos en el pozo del pueblo.

Nuevo pozo

Según confirma López Tabernero, se ha sondeado en un punto cerca de una de las entradas de la carretera a Chillarón y han encontrado un manantial con agua «de calidad y en cantidad», aunque el hándicap es que está a casi un kilómetro y medio del pueblo y hay que llevarla hasta los depósitos mediante unas tuberías de conexión.

En todo caso, el deseo y el objetivo del Gobierno regional –asegura el delegado– es que «entre los meses de julio y agosto esté solventado el problema», una obra que está también contemplada dentro de las inversiones de los pueblos ribereños.

Se ha mantenido el suministro, aun no siendo potable el agua que llega a los grifos.
En Chillarón del Rey confían en que el agua deje de ser casi un artículo de lujo en verano.

De 40 a 400 vecinos en verano

La alcaldesa de Chillarón, María Isabel Díaz, confirma también las previsiones de que este verano no se vuelvan a registrar problemas de abastecimiento. Espera que finalmente sea así porque «se necesita».

«Me han asegurado que este verano tenemos agua y ese es mi deseo», ha señalado Díaz, quien ha insistido en que «ya está cerca» el verano y pronto el municipio pasará de unos 40 habitantes a unos 400 habitantes, de ahí la necesidad de que se acometan las obras necesarias para no tener problemas de abastecimiento lo antes posible.

En la actualidad, con el agua del manantial y la población que hay tienen suficiente, pero Díaz reconoce que necesitan una solución cuanto antes porque el pasado verano se vieron obligados a cocinar, beber y hasta a bañar a los bebés con agua mineral durante varias semanas.

Además, para esta alcaldesa, el tener que depender de las cisternas también les supone cada año muchos quebraderos de cabeza porque aunque las trae Diputación, ella la tiene que pedir la ayuda a distintos pueblos de la zona, y ha reconocido que algunos también tienen pequeños problemas porque incrementan notablemente sus habitantes en la temporada estival.

La regidora espera y desea que las obras puedan disfrutarse este mismo verano porque si no es así, se teme que muchos oriundos del pueblo renunciarán a venir dadas las dificultades que tuvieron el pasado año, algo «increíble» estando tan cerca un pantano del que se deriva agua fuera, ha concluido Díaz.

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