Según la delegada de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en la región, Paloma Castro, hasta el Jueves Santo habrá tiempo soleado, pero ese día, el Viernes Santo y el Sábado de Gloria, la borrasca alcanzará a Castilla-La Mancha, dejando "lluvias benignas, persistentes y suaves".
No habrá, sin embargo, tormentas durante esta semana "de ninguna manera" ni tampoco "precipitaciones muy intensas", pero las que se produzcan, aunque ligeras, se alargarán a lo largo de cada jornada.

Lo que ocurrirá es que este mes de abril, una época tradicional de lluvias, entra una vaguada atlántica, aunque su recorrido "va a estar frenado hasta el miércoles" para centrase posteriormente en la península, afectando de lleno a Castila-La Mancha y luego virando hacia el noroeste, para salir finalmente por Cataluña.

Esto hará que la región sufra también una "anomalía térmica" que provocará que haya unas "temperaturas más altas" de lo normal para esta época del año, ya que "estos aires atlánticos no traen consigo aire frío", aire que se quedará "en latitudes más altas".

La provincia de Guadalajara, siempre que los modelos no cambien, tendrá también precipitaciones a partir del Jueves Santo de 5 a 19 milímetros, mientras que las temperaturas podrían llegar a ser de diez grados, cuando la media en Molina de Aragón es de 8,5 grados.