Apenas había comenzado 2020 y fue noticia en todos los medios de comunicación de España: un hombre era reducido por la fuerza y detenido por agentes de la Policía Nacional ante la sede del PSOE en la madrileña calle de Ferraz, justo el mismo día en que la Ejecutiva Federal de ese partido se reunía para ratificar el acuerdo con ERC.

Ese 3 de enero, Antonio Rus saltaba a la fama mientras gritaba "Viva España" y lucía, además de la bandera nacional, carteles reivindicativos como los que, una semana más tarde, han podido leer los vecinos de Guadalajara este viernes, 10 de enero.

A lo largo de toda la mañana, Antonio Rus Fuentes ha paseado arriba y abajo la principal calle de la ciudad, recibiendo palabras de apoyo entre muchas sonrisas, algunas amables y otras con sorna.

Rus aseguraba a LA CRÓNICA que estaba de paso por la ciudad, de camino a la manifestación del domingo, "en una ciudad que no digo porque prefiero que no se sepa, pero como me pillaba de camino, he decidido parar aquí".

Antonio Rus resultó absuelto el pasado martes, tras un juicio rápido en los Juzgados de Plaza Castilla, del supuesto delito que habría cometido con su exhibición y protesta ante la sede socialista, por la que fue detenido. A diferencia del rigor de la actuación policial, la Fiscalía ni siquiera ha llegado a presentar cargos contra este hombre, que considera un deber seguir con su protesta.