Gato en un pueblo de Castilla. (Foto: La Crónic@)

Los voluntarios acreditados oficialmente pueden acceder al Retiro y también al parque Juan Carlos I para alimentar a las colonias felinas de ambas zonas verdes de la capital de España.

El Ayuntamiento ha fijado normas concretas después de elevar una consulta al Ministerio de Sanidad. Antes, varias entidades animalistas, desde la Federación de Asociaciones Protectoras de la Comunidad (FAPAM) al partido PACMA, alertaron de la desatención y abandono de animales en Madrid, como gatos callejeros que viven en colonias felinas.

Llevaban estos animales desde la entrada en vigor del estado de alarma, el pasado sábado 14 de marzo, sin alimentos, agua y ninguna atención. Esto llevó a imágenes como la de algunos pavos reales saltando las vallas del Retiro y adentrándose en plena calle Alcalá en busca de alimento.

Los voluntarios tienen un plazo temporal marcado por el Ayuntamiento, de 9 a 10 horas los martes, jueves y sábados. El protocolo para la alimentación de las colonias felinas incluye la obligatoriedad de que todo voluntario debe autovigilarse en lo que se refiere a cualquier síntoma compatible con el COVID-19 (fiebre o febrícula, tos, síntomas respiratorios inespecíficos).

Queda prohibido acudir al parque público en caso de presentar alguno de esos síntomas. Tampoco podrán ir aquellos que hayan estado en contacto con alguna persona diagnosticada como positiva o sospechosa, han indicado fuentes municipales a Europa Press.

El voluntario presentará al operario que les recibirá en la puerta de entrega el carné expedido por Madrid Salud de colonia felina, junto al DNI. El operario recogerá el alimento y atenderá a cuantas circunstancias deba tener en cuenta para depositar el alimento. En el caso de que haya que guardar cuidados especiales, únicamente se permitirá el acceso a una persona, que irá siempre acompañada por el operario.

El operario, o en su caso el voluntario, depositará el alimento en el lugar adecuado. Una vez depositada la comida, “y sin solución de continuidad, el operario acompañará al voluntario a la puerta de salida del parque”. La empresa de conservación del parque se encargará de la limpieza habitual de la zona para mantener los niveles de salubridad pública exigidos por la normativa.