Romería a la Ermita de la Virgen de la Montealeja, en La Puerta.
Romería a la Ermita de la Virgen de la Montealeja, en La Puerta.

Los buenos vientos que ha tomado la pandemia de coronavirus, con la reducción drástica de fallecidos y de contagios, está despertando esperanzas de que el verano sea mejor de lo esperado. Un aspecto importante para muchos es la celebración de las fiestas patronales de los pueblos en los meses estivales. Por su propia esencia, las ceremonias religiosas tienen su relevancia y, entre ellas, las procesiones.

La Diócesis de Sigüenza-Guadalajara está en ello, pero sin aclarar demasiado.

Respondiendo a consultas de varios párrocos, el vicario general de la diócesis, Agustín Bugeda, ha distribuido una nota con las indicaciones principales sobre la celebración religiosa de las fiestas patronales.

Partiendo del hecho de la suspensión de las fiestas civiles en la mayoría de las localidades, el vicario general recuerda que “sigue vigente lo establecido sobre la celebración de actos de culto, medidas que pueden ser cambiadas según la evolución de la pandemia y la actualización de la normativa civil”. Al final, la última palabra la tiene la Junta de Comunidades.

Actualmente, pueden celebrarse las misas patronales y otros cultos dentro de los templos siempre que se respeten las normas sobre distancias e higiene.

Por el contrario, los párrocos tienen orden de evitar que los fieles toquen las imágenes, relicarios y otros tipos de objetos de devoción.

Y sobre las procesiones y otros actos en el exterior, la preferencia de la Vicaría “es evitarlas por la acumulación de fieles que concurran, pero las autoridades sanitarias y las municipales podrían otorgar una autorización para tenerlas mediando los escritos previos correspondientes”.

O sea, según y cómo.

Procesión en la romería de San Isidro, en Trillo.
Procesión en la romería de San Isidro, en Trillo.