Coches aparcados en las inmediaciones del
Coches aparcados en las inmediaciones del "Brianda de Mendoza", donde se construirá el futuro parking disuasorio. (Foto: La Cró[email protected])

Con la vista puesta en la Zona de Baja Emisiones que desde 2023 tiene, en teoría, que ser aplicada para limitar la circulación en el centro de la ciudad, ya hay en marcha un nuevo proyecto de aparcamiento, al que llaman «disuasorio», en Guadalajara. No estará abierto, presumiblemente, hasta bien entrado 2024.

El Ayuntamiento está dispuesto a gastarse en esta operación más de 4 millones de euros, aunque buena parte de ese dinero se detrae del que llega a España desde Europa, a través de los omnipresentes fondos Next Generation, que están demostrando valer para casi todo. Aquí, en nuestro país, el Gobierno ha denominado a este chorreo de capital con un nombre más pomposo: el conocido Plan de Recuperación Transformación y Resiliencia.

Fue el pasado viernes, hacia las diez de la mañana, cuando los técnicos dieron a general conocimiento, pero sólo de quien sepa navegar por la Plataforma de Contratación del Sector Público, la licitación de esta nueva obra, sobre el proyecto encargado el pasado mes de abril a un estudio madrileño. El presupuesto fijado es de 4.377.256 euros, IVA incluido.

158 plazas de ganancia, por más de 4 millones de euros en obras

Basta acercarse para comprobar que en esa explanada hay ya marcadas 242 plazas de aparcamiento gratuito. Teniendo en cuenta que el proyecto que nos ocupa contempla la creación de 400 plazas, la diferencia es sencilla de obtener: la inversión tiene un rédito de 158 plazas de aparcamiento más que las actuales, aunque con mejor diseño. Y previsiblemente, en el futuro, serán de pago.  

Si las cuentas están bien echadas y hay empresas dispuestas a realizar la obra por ese importe, se comprometerán a ejecutarla en 18 meses. Con esas condiciones, la cinta inaugural, si la hay, no se cortará en este mandato municipal, sino en el siguiente.

Para los actuales regidores del Ayuntamiento quedarán, inevitablemente, las zanjas y las molestias en los alrededores de la muy transitada calle de los Hermanos Fernández Galiano, especialmente en las entradas y salidas del «Brianda de Mendoza». Zanjas necesarias, y muy grandes, puesto que de las dos plantas, una está bajo tierra y la otra, al nivel de la calle.

¿Dónde se ubica el «aparcamiento disuasorio»?

El terreno elegido para este aparcamiento limita, en efecto, con el «Brianda», con el cementerio municipal y tiene enfrente el parque de bomberos, instalación que también se quiere trasladar de ubicación, hasta las estribaciones de la Ronda Norte. Un poco más allá está el futuro campus, en obras, y también la Estación de Autobuses, para la cual hace un año se anunció un proyecto de remodelación del que nada más se ha vuelto a saber hasta la fecha.

El triángulo de teórica zona verde que acompaña al aparcamiento actual, que en realidad es un puro secarral, se mantendrá como zona ajardinada.

Supuesta "zona verde" entre el cementerio y el campus, en la calle Hermanos Fernández Galiano, en agosto de 2022. (Foto: La Crónic@)
Supuesta «zona verde» entre el cementerio y el campus, en la calle Hermanos Fernández Galiano, en agosto de 2022. (Foto: La Cró[email protected])

Queda por ver si, una vez concluida la obra, los futuros responsables municipales no se encuentran con dificultades similares a las que han tenido los equipos de Román y Rojo, sucesivamente, para dar un buen uso a otro parking de entidad similar como es el de la calle del Ferial. Allí está planteada una adjudicación a terceros por 25 años, anunciada y aún no resuelta, después de pasar años en precario o directamente cerrado.

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