El estreptococo A es bien conocido y no suele presentar complicaciones de gravedad.
El estreptococo A es bien conocido y no suele presentar complicaciones de gravedad.

Dos menores han muerto y otros 14 han precisado ingreso hospitalario en la Comunidad de Madrid en las últimas semanas por una enfermedad invasiva por estreptococo A (meningitis, shock séptico o neumonías).

En concreto, desde el pasado día 19 de octubre hasta la fecha se han detectado 16 casos de estreptococo A en la región vecina, en menores con edades comprendidas entre 1 y 12 años, según confirman fuentes de la Consejería de Sanidad madrileña.

De los dos desenlaces mortales, una de las niñas falleció el 25 de octubre y la otra, el 2 de diciembre. Presentaban un cuadro clínico de evolución muy severa a su llegada a los servicios de urgencias hospitalarios.

Los otros 14 casos diagnosticados están ingresados con el correspondiente tratamiento antibiótico y evolucionan «de forma favorable», indican desde el departamento que dirige Enrique Ruiz Escudero.

La primera alarma, en Reino Unido

La Agencia de Seguridad Sanitaria de Reino Unido ha activado una alerta sanitaria ante el incremento de casos por estreptococo A durante las últimas semanas, con varios niños fallecidos.

Tras esta alerta, la Consejería de Sanidad de Madrid está estudiando desde el pasado 5 de diciembre si en estos momentos la frecuencia de enfermedad invasiva por estreptococo A es superior a lo detectado en la etapa previa a la pandemia por Covid-19.

Estas infecciones respiratorias no son objeto de declaración obligatoria, por lo que la Dirección General de Salud Pública está estudiando si existe o no una mayor incidencia.

Un patógeno bien conocido

La enfermedad invasiva por estreptococo A es una de las formas más graves producidas por esta bacteria, patógeno que con frecuencia produce una gran variedad de procesos infecciosos, desde la faringitis, la amigdalitis, la escarlatina, e incluso infecciones invasivas y graves como la fascitis necrotizante o el shock séptico.

Esta patología se disemina por gotitas respiratorias, el contacto con las mucosas oral o nasal con secreciones respiratorias infecciosas o con exudados de lesiones cutáneas.

La infección es transmisible hasta 24 horas después de haber completado el tratamiento antibiótico.

El Ministerio de Sanidad ha asegurado este viernes que se encuentra en una «vigilancia activa». Al mismo tiempo, algunos pediatras ya han pedido tranquilidad a los padres.

«De momento no sabemos a qué se debe el aumento en Reino Unido. A priori, la explicación más sencilla sería un incremento de infecciones bacterianas proporcional al aumento que se está produciendo ahora de infecciones respiratorias virales en los niños, fundamentalmente por la falta de exposición en los años previos debida a la no circulación de virus estacionales como el de la gripe o el VRS, tanto por las medidas que se tomaron frente a la Covid y que inespecíficamente pudieron impactar en la epidemiología de estas infecciones, como la propia competencia viral», ha dicho el doctor Martinón-Torres, jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Clínico Universitario de Santiago.

En este sentido, el experto ha asegurado que el ‘pyogenes’ «no es un patógeno nuevo ni inhabitual», por lo que los pediatras saben reconocerlo y tratarlo y, de hecho, es la causa más frecuente de faringoamigdalitis agudas en los niños. No obstante, ha reconocido que en algunos casos puede dar lugar a complicaciones infecciosas graves e incluso a complicaciones no supurativas con afección en el corazón, riñón o fiebre reumática.

Síntomas a tener en cuenta

Al respecto, Jesús Saavedra, médico del servicio de Pediatría del Hospital Universitario Gregorio Marañón, ha asegurado que las infecciones graves por ‘S. pyogenes’ son «muy raras» y ha apelado al sentido común y a valorar a cada niño, vigilando los signos de alarma como, por ejemplo, somnolencia importante, dificultad respiratoria mantenida, vómitos que no ceden o fiebre que dura más de 3-4 días, especialmente si es elevada o es difícil de descender, o erupciones que no desaparecen con la digitopresión o que son extensas y muy rojas, como quemaduras solares.

Dicho esto, el doctor ha avisado de que las faringitis estreptocócicas suelen cursar sin catarro, mocos ni tos. «Es importante informar a los padres, que ante la sospecha de infección por ‘S. pyogenes’, en los centros de salud, donde los compañeros, además, son unos excelentes profesionales, suelen tener el test de garganta para saber si la infección es por esta bacteria o no, si consideran que debe realizarse. Por último, emplazar a los padres y madres a tener al día el calendario vacunal de sus hijos e hijas según recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría, incluyendo varicela y gripe (esta entre 6 meses-5 años, además de a los niños de riesgo)», ha detallado.

Del mismo modo, Saavedra ha destacado la importancia de mantener a los menores sin ir al colegio mientras presenten un cuadro de fiebre y, al menos, 24 horas tras el inicio del antibiótico en el caso de una faringitis bacteriana.

Por su parte, Martinón-Torres ha recordado que en España no se tienen datos oficiales ni específicos y los casos de fallecimientos «podrían estar dentro de los números normales». «Se trata de alertas que tiene que afectar a las autoridades y profesionales sanitarios para estar más atentos, pero de momento no condiciona ninguna actitud específica en los padres y madres. Si se producen casos de infección por ‘pyogenes’ los pediatras saben perfectamente qué hacer. Ahora las autoridades tienen que darnos datos objetivos para saber si realmente en nuestro país los casos que se están reportando son más o menos que los que habitualmente tenemos», ha zanjado.


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