El Banco de Alimentos de Guadalajara tiene una actividad incesante en 2020.
El Banco de Alimentos de Guadalajara tiene una actividad incesante en 2020.

La cifra es escalofriante cuando se pone en relación. En este año de pandemia, las necesidades económicas se han acentuado aún más y para muchas más personas. Se ha notado en la provincia, muy especialmente en la capital y en los pueblos del Corredor, hasta el punto de que el Banco de Alimentos de Guadalajara ha duplicado este año de pandemia el reparto de alimentos entre familias vulnerables, tanto en la capital como entre muchos pueblos de la provincia a los que antes no había llegado. Son 127 toneladas de comida, repartidas entre 59.000 personas desde enero a mediados de octubre. La provincia tiene una población censada que ronda los 250.000 habitantes.

Lo peor, en el Corredor y en la capital

La demanda de alimentos ha aumentado de forma muy significativa tanto en la zona de Guadalajara capital como de la Alcarria y la Campiña. No ha pasado lo mismo en la zona del Alto Tajo ni en Sigüenza, algo que la presidenta del Banco de Alimentos no ha sabido precisar a qué puede deberse aunque piensa que la razón podría estar en una mayor presencia y colaboración de otras entidades como Cruz Roja.

Según analiza en declaraciones a Europa Press para LA CRÓNICA la presidenta del Banco de Alimentos en Guadalajara, Carmen Hombrados, en el mismo periodo de 2019 se entregaron unos 110.000 kilos de alimentos no perecederos entre menos de la mitad de personas, unas 24.000. A su juicio, este simple dato evidencia que las necesidades se han incrementado de manera “abismal, sin contabilizar los dos meses y medio que restan hasta final de año”.

 

Beneficiarios de la Asociación Partir Con, ALIMENTOS
Beneficiarios de una asociación de reparto de alimentos.

Muchas personas movilizadas

Un reparto que no solo se ha realizado a través de voluntarios a particulares y a las parroquias, sino con la mediación de los trabajadores sociales porque “hay muchas personas que no quieren acudir a los puntos de encuentro públicos por vergüenza a ponerse delante de una cola y que les vean”, ha subrayado.

En todo caso, ha asegurado que, en general, la gente es “bastante solidaria”, resaltando también la coordinación que hay con las administraciones y entidades como Accem, a la que entregan parte de estos alimentos para que, a su vez, esta organización pueda dar sus menús solidarios a los colectivos que lo necesitan.

Hombrados ha resaltado también la solidaridad por parte de entidades bancarias, empresas y particulares, dinero con el que van haciendo frente a la adquisición de nuevos alimentos para entregar a las familias que los necesitan, previo informe de los servicios sociales de la Junta.

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