Desinfección del exterior de una farmacia rural por parte de la Diputación de Guadalajara.
Desinfección del exterior de una farmacia rural por parte de la Diputación de Guadalajara.

El Consejo de Colegios de Enfermería de Castilla-La Mancha ha rechazado la posibilidad de que los farmacéuticos puedan hacer test de detección de COVID-19 a la población en la red de oficinas de farmacia de la región, tal y como el colectivo planteó al Gobierno autonómico este miércoles.

Este órgano considera «un disparate» la propuesta y afirma que ese planteamiento «invade de lleno las competencias profesionales que la Ley de Profesión de Ordenaciones Sanitarias reserva para los profesionales de Enfermería, únicos capacitados para realizar técnicas de punción, así como los actos sanitarios posteriores que puedan derivarse del resultado del test, la realización de una segunda prueba de detección, que aconsejen el seguimiento del paciente en el centro de salud o en su domicilio».

Según explican en nota de prensa desde el Consejo, las personas que se tienen que someter a cualquier prueba, ya sea de carácter diagnóstico o terapéutico, «precisan de atenciones de una enfermera, que ésta desarrolla dentro del ámbito de sus competencias y, dentro de las funciones que por ley le corresponden una de ellas, la asistencial».

«La enfermera realiza su trabajo identificando una serie de problemas que son de su área de competencia y emite un juicio profesional sobre la respuesta de la persona, frente a posibles problemas de salud reales o potenciales que puedan aparecer y que deben figurar recogidos en la historia clínica a la que, por supuesto, los profesionales farmacéuticos no tienen acceso», aclaran el máximo órgano de representación de los enfermeros.