Patrulla dela Guardia Civil en una de las rotondas más conocidas de Villanueva de la Torre.
Patrulla de la Guardia Civil en una de las rotondas más conocidas de Villanueva de la Torre.

Lo apuntaba recientemente LA CRÓNICA, tras analizar los datos previos a la relajación en las restricciones de Castilla-La Mancha por el COVID. En aquella información, publicada el pasado miércoles, desde este diario se destacaba que Guadalajara presenta los peores datos de incidencia en la región, sea cual sea el parámetro que se elija. Y también apuntábamos que tanto esta provincia como la de Toledo compartían mayor gravedad… y mayor cercanía a Madrid, como causa probable de la diferencia. Los datos que detallamos a continuación lo avalan, con alguna que otra variable muy interesante.

Un total de 25 localidades limítrofes o muy próximas a la Comunidad de Madrid, esencialmente en la comarca de La Sagra, la Mesa de Ocaña y el Corredor del Henares, presentan los peores datos en cuanto a Incidencia Acumulada de contagios en los últimos 14 días de toda la Comunidad Autónoma.

El último dato fija una tasa media para el conjunto de la región que por fin ha caído por debajo de los 100 contagios por cada 100.000 habitantes. Sin embargo, los pueblos que están muy por encima de ese valor se encuentran en el entorno de la Comunidad de Madrid. Así, de los 33 municipios con peor estadística, 25 pertenecen a zonas limítrofes.

El Corredor del Henares lo nota

Una decena de municipios enclavados en el Corredor del Henares en su tramo de Guadalajara presentan datos que multiplican la tasa castellanomanchega en términos generales.

El Casar, por ejemplo, suma una tasa de 567 por cada 100.000 habitantes; Villanueva de la Torre llega a 456; Pioz se coloca en 394 y Yunquera de Henares triplica la media hasta 296. Alovera y Azuqueca superan los 200. Marchamalo, Guadalajara o Cabanillas superan ampliamente los 150 casos cada una.

La sorpresa llega si se observa el estado de la pandemia en las localidades madrileñas del Corredor e incluso en la propia capital de España.

De acuerdo con los datos datos facilitados por la Comunidad de Madrid para las dos últimas semanas de febrero, la incidencia acumulada en Alcalá de Henares es de 239,7 casos por 100.000; de 366,9 en Torrejón de Ardoz; de 198,4 en Coslada y de 288,7 en la ciudad de Madrid. Como se aprecia, los casos más preocupantes al otro lado de la «frontera» no lo son tanto como puedan ser los de El Casar, Villanueva de la Torre o Pioz.

En Toledo, la historia se repite

En la comarca de La Sagra, varios pueblos se sitúan por encima del doble de la media nacional, y Villaseca lidera la tabla con una tasa situada en 494 casos, seguida de Valmojado, con 395; Illescas, con 346; Casarrubios, con 334; Añover de Tajo, con 271; Seseña, con 263; Mocejón, con 246; Esquivias, con 216; Olías, con 215; y Ugena, con 203.

En la Mesa de Ocaña, Santa Cruz de la Zarza casi multiplica por cuatro la media de toda la región al situarse con 391 por cada 100.000 habitantes; seguida por Noblejas, con 383; Lillo, con 351; Puebla de Almuradiel, con 315; y Corral de Almaguer, con 267.

María Jesús Merino durante la firma en Sigüenza del protocolo para la reforma de la Alameda.

Sigüenza, una anomalía preocupante

Fuera del entorno de Madrid hay otras ocho localidades de Castilla-La Mancha que presentan datos muy por encima de la media regional. A la cabeza de todas ellas está Sigüenza, que actualmente mantiene una tasa de contagios disparada, pues está en los 881 por cada 100.000 habitantes. Más alto se llegó incluso hace meses, cuando se produjeron brotes en alguna de las residencias de ancianos de la localidad. Ahora la situación es diferente, aunque también inquietante.

La alcaldesa de Sigüenza, María Jesús Merino, no oculta su preocupación. En declaraciones este viernes a LA CRÓNICA, ha querido hacer un «llamamiento a la población en general para tratar de parar este virus», después de admitir que los últimos datos, que obligan a la ciudad a mantenerse en Nivel 3 con medidas más duras que casi toda el resto de la región, «suponen un retroceso y un frenazo a que nuestra hostelería y nuestro turismo, que es de lo que vivimos fundamentalmente, puedan salir adelante». Merino, pese a todo, confía en que con la actitud de los seguntinos se consiga que «en 10 días esto haya mejorado», se pueda alcanzar un índice menor y se actualicen a la baja las restricciones.

En el resto de Castilla-La Mancha las anomalías son de tono menor. En la provincia de Ciudad Real, Alcoba, Retuerta del Bullaque y Horcajo se colocan con 369, 324 y 240 casos por cada 100.000 habitantes respectivamente. En la zona sur de la provincia, Almagro coloca su tasa en 258; y Calzada de Calatrava en 275. Por último, en la provincia de Albacete, preocupa Balazote, con 473 casos por cada 100.000 habitantes; y El Bonillo, con una tasa de 331.

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