Parte de los asistentes al paseo en Guadalajara en defensa de los toros, a su paso por la plaza de Santo Domingo.
Asistentes a una protesta en Guadalajara en defensa de los toros, a su paso por la plaza de Santo Domingo, hace meses.

El paso a Nivel 2, la bonanza general de los datos en Castilla-La Mancha y el hartazgo general de la población frente al virus ha propiciado algo parecido a una euforia general, también en Guadalajara en estos días.

Aunque no se han publicitado con el mismo empeño, existen datos oficiales que obligan a seguir extremando la prudencia, sobre todo en esta provincia… porque Guadalajara presenta los índices más negativos de toda la región, con diferencia.

El hecho de que sólo se aproxime a Guadalajara, en lo negativo, la incidencia registrada en Toledo apunta a la notoria influencia para ambas provincias de su cercanía a Madrid, con los consiguientes contactos cotidianos por motivos laborales.

Para decidir la última relajación de las restricciones, incluido el retraso en el inicio del toque de queda, las autoridades regionales han acudido a las estadísticas de las semanas sexta y séptima de este 2021. Es decir, se han basado en lo que ocurría entre el 8 el 21 de febrero pasados. Durante esa quincena, la mejoría fue sustancial en el conjunto de Castilla-La Mancha, cuando se reducían a la mitad los casos de una semana respecto a la anterior.

Respecto a la provincia de Guadalajara, la situación no es tan brillante, por cuanto es la que registra las peores cifras en todos los conceptos estudiados por la Consejería de Sanidad para argumentar la resolución de este martes:

• En la semana del 8 al 14 de febrero, la tasa de incidencia de Guadalajara es la más alta, con 135,8 (la menor es la de Albacete, con 71,1)

• En la semana del 15 al 21 de febrero, la tasa de incidencia de Guadalajara sigue siendo la más alta, con 103,2 (con Albacete en 39,7)

• La tasa de incidencia acumulada a 14 días en el período es de 239 en Guadalajara, por encima incluso de Toledo (198,2) y muy lejos de los 110,8 de Albacete.

Los miembros de esta banda abusaban de la credulidad de los ancianos.

Los mayores, también peor parados

La “rivalidad” entre Toledo y Guadalajara se mantiene también cuando se analiza específicamente la población de 65 o más años. En la semana 6, los toledanos presentan 122 frente a los 116 de Guadalajara… pero en la semana 7 es Guadalajara la peor parada de forma clara (72,5 de incidencia, frente a los 49,8 de Toledo) y el orden se mantiene en el total quincenal.

Este asunto de los infectados de mayor edad es relevante, ya que Guadalajara ha sido durante toda la pandemia una provincia con un muy alto porcentaje de enfermos de 65 o más años y con peor letalidad incluso que Madrid, como ha reiterado la estadística del Instituto de Salud “Carlos III” desde el pasado verano.

Hospital de Guadalajara. Atención de pacientes de coronavirus en una de las plantas.
Hospital de Guadalajara. Atención de pacientes de coronavirus en una de las plantas.

Datos hospitalarios

Como colofón, el porcentaje de pruebas diagnósticas de infección aguda con resultado positivo (factor más conocido por sus siglas, PDIA) daba una media regional de 9,8% en la última semana computada. De nuevo, la estadística esconde una desigualdad manifiesta: el 13,8% de la provincia de Guadalajara es el valor más alto y más negativo de toda la región; en el lado opuesto, el 7,5% de Albacete.

Por si hiciera falta algún dato más para alertar de que Guadalajara no es todavía el oasis pandémico que algunos pretenden, valga señalar que el 1 de marzo la única provincia con un número de camas hospitalarias en planta ocupadas por pacientes COVID por encima del 10 por ciento era… en efecto, Guadalajara.

Mientras, en la UCI del Hospital Universitario, con capacidad inicial de 12 camas ampliada a un máximo de 38 ocupando todos los recursos posibles, aún sigue atendiéndose a casi una veintena de enfermos afectados gravemente por el virus.

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