La Junta de Comunidades mantiene 9 centros en la provincia de Guadalajara para menores bajo su protección. Oficialmente se denominan hogares, pero no lo son en sentido estricto, según lo puede entender la inmensa mayoría que ha conocido uno al lado de unos padres. En esa alternativa frente al desamparo viven en la actualidad 70 críos, «muchos de los cuales podrían pasar a vivir de forma temporal con una familia de acogida», como destacan desde la Delegación de la Junta. Entonces, ¿qué está fallando?

Desde la Junta, como desde cualquier otra administración, en primer lugar se intenta que que los menores estén con sus familias. Cuando esto no es posible o existe una situación que hace que el entorno familiar no sea el más adecuado para su bienestar se intenta, de modo prioritario, que el menor resida con algún miembro de su familia extensa hasta el tercer grado de consanguinidad. Si esto tampoco es posible, se recurre al acogimiento en familia ajena. En algunas ocasiones el acogimiento familiar no es viable en ninguna de sus tipologías y los menores pasan a hogares tutelados: son los 70 casos antes citados.

La delegada de Bienestar Social, Inmaculada Tello, recuerda que la Administración regional asume la tutela de los menores cuando por cualquier circunstancia se produce una situación de desamparo, según queda regulado en la Ley de Protección Social y Jurídica de la Infancia y la Adolescencia de Castilla-La Mancha.

¿Cómo me informo, si quiero acoger?

Cualquier persona que esté interesada en acoger temporalmente a algún menor o recibir más información sobre el acogimiento familiar puede llamar al teléfono 012 o al 925274552 o presentar en la Delegación de Bienestar Social un formulario para participar en el programa.

Las familias reciben formación previa al acogimiento «y cuentan con apoyo y asesoramiento durante todo el proceso», insisten desde la Junta. Asimismo, se conceden ayudas económicas para cubrir los gastos que se generen durante el periodo en el que el menor es acogido.

Hay tres clases de acogimiento. Por un lado, existe la Modalidad de Acogimiento de Urgencia, un acogimiento rápido debido a una necesidad que exige una respuesta inmediata y cuya temporalidad no puede superar los seis meses.

Por otra parte, existen las posibilidades del Acogimiento Temporal, que tiene una duración máxima de dos años y el Acogimiento Permanente, que se pone en marcha bien porque finaliza el plazo del anterior o por no ser posible la reintegración familiar.

A diferencia de lo que ocurre con la adopción, la intención es que los niños en acogimiento puedan volver a su entorno familiar biológico en un momento dado.

Aunque se habla generalmente de acogimiento familiar, también lo puede ejercer una persona a título individual, no como pareja.